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Texto publicado en 2009, denunciando la operación Plomo Fundido que en 22 días dejó 1.434 palestinos muertos en Gaza. Se hace necesario rememorar el llamado que la diáspora árabe-palestino-brasileira sigue haciendo: ¡Sanaúd! (¡Volveremos!)

Por Amyra El Khalili

Tomado de alainet

Es importante esclarecer a la opinión pública que esta es una ofensiva declarada sin fronteras, no solamente contra la población de la Faja de Gaza, pero efectivamente contra el pueblo palestino y su causa. Es una acción deliberada y sincronizada contra el proceso de paz. Ocurre, fundamentalmente, por omisión y acción, en rebeldía al derecho internacional. Se trata, definitivamente, de un genocidio.

A diferencia de lo que predican los medios corporativos de Occidente, que usan como excusa a Hamás (grupo de resistencia legítimamente elegido por el voto) por lanzar torpedos-desecho, la verdadera causa de esta tragedia es la ocupación de los territorios palestinos desde hace más de 41 años. Esta larga agonía trae, como consecuencia, además de la extrema pobreza, la desesperanza de los jóvenes, humillación de mujeres, niños y personas mayores, opresión de hombres, tantas muertes y angustias. Y ahora, con esta barbarie injustificable, se ve mundialmente expuesta la truculencia del gobierno israelí.

¡Nada justifica esta masacre! ¡Absolutamente nada!

Recibimos centenas de cartas, e-mails y manifestaciones de solidaridad y compromiso con la lucha por la emancipación y reconocimiento del Estado Palestino. Los sectores más humildes de la sociedad identifican en la causa palestina sus sufrimientos y carencias, su derecho a tierra, agua, salud, escuela y medio ambiente. Es una señal de que está viva la conciencia humanitaria. Existen seres humanos con sentimientos y hondo sentido de responsabilidad que no se han de callar. En todo el mundo brotan manifestaciones en favor del pueblo palestino.

El pueblo palestino es la prioridad. El pueblo palestino debe ser asistido inmediatamente y recibir ayuda humanitaria. Es necesario, también, que se hagan todos los esfuerzos para minimizar los impactos, prácticamente irreversibles, de los ataques.

Por lo tanto, exigimos que ¡paren la masacre del pueblo palestino!

La causa palestina transcendió fronteras, religiones, grupos étnicos, clases sociales. Esa impresionante ola de solidaridad es transfronteriza, transcontinental y transracial. Pasó a ser “la causa de las causas” de los derechos humanos; todo el mundo se pone en el lugar de los palestinos. La consigna es en todo el mundo: “¡Somos todos palestinos y palestinas!”

Esta agresión sin medida estaba programada desde hacía meses. El gobierno de Israel se ha aprovechado de un vacío político en los Estados Unidos – el traspaso del poder que coincidió con las fiestas de fin de año -, y de la proximidad de las elecciones. No hay duda de que la administración Bush, que es cómplice de ese genocidio, estuvo planificando estas operaciones, esperando una oportunidad, un “pretexto”.

Asimismo, fue una oportunidad para el complejo industrial militar de última generación para experimentar su nuevo armamento. La industria bélica necesitaba demostrar su “eficiencia” para, posteriormente, promocionar y vender sus nuevas armas al resto del mundo. Es la industria de la guerra que usa al pueblo palestino como conejillo de indias en el más grande campo de concentración a cielo abierto del planeta en pleno siglo XXI.

Estados Unidos ha usado frecuentemente su poder de veto en los principales foros internacionales para impedir una solución a la cuestión palestino-israelí. Consecuentemente, ha estimulado todavía más la agresividad de Israel. Estados Unidos, precisamente por su condición de superpotencia, debería actuar por la paz mundial. Sin embargo, ¡hacen justamente lo contrario!

A pesar de esa artimaña, el mundo asiste en vivo, por diversos medios de comunicación alternativos, a este crimen, y lo está denunciando.

No hay duda de que se están cometiendo flagrantes violaciones a los derechos humanos; están asesinando niños, mujeres, personas mayores, civiles en su gran mayoría. No hay duda de que se están utilizando armas químicas, prohibidas por el derecho internacional. Para despejar dudas, en caso todavía las haya, los hechos son comprobados por centenas de fotos y videos, además de los testimonios de médicos y agencias humanitarias. Las víctimas se amontonan en los hospitales, tiradas por los rincones como carcazas de animales abatidos.

Esta no es una, ni la primera masacre. Es una entre decenas de otras – como las de Deir Yassin, Sabra y Chatila, Kibya, Lod, Ramleh, Samouh, Kafr Kasem, Jenin. Peor, las masacres se volvieron práctica constante de los sucesivos gobiernos israelíes. Tenemos esperanza de que esta sea la última para acabar, de una vez, con este desastre.

Israel debe convencerse de que, aun usando la fuerza bruta de las armas, el pueblo palestino jamás abandonará sus justas reivindicaciones. Jamás renunciará a su derecho a la autodeterminación, su derecho individual y colectivo, a la creación del Estado Palestino independiente, libre y soberano, y Jerusalén como su capital.

El único camino es la implementación de la Cuestión Palestina, en los términos ya reconocidos por la comunidad internacional. Sin embargo, postergar estas medidas significará más rencor, más odio, más violencia y centenas de víctimas, con sucesivas masacres, reacciones y sentimientos que sólo alimentan al extremismo.

El mundo está presionando por una solución basada en el derecho internacional. El mundo, horrorizado, clama por una solución sensata.

Dos Estados para dos pueblos: esta es la voluntad popular legítima, ampliamente discutida entre israelíes y palestinos, y por eso hay que respetarla, a pesar de lo que piensen sobre los fracasos de las iniciativas de paz y manifestaciones pacifistas repudiando esta terrible masacre, sus intereses inconfesables y negocios espurios.

Referencias:

Documental que muestra el trabajo de Amyra El Khalili con el Movimiento Mujeres por la [email protected]! de la serie MICRO DOC. Realización: Micro Mundo, 2009, Brasil. Dirección: Buca Dantas. Finalización: Matyeu Duvignaud. Vea en: https://www.youtube.com/watch?v=E2ZutMOzRPA

Amyra El Khalili es beduina palestino-brasilera, del linaje del Shayk Muhammad al-Khalili*. Es profesora de economía socioambiental y editora de las redes Movimiento Mujeres por la [email protected]! e Alianza RECOs – Redes de Cooperación Comunitaria Sin Fronteras. Es autora del e-book “Commodities ambientales en misión de paz: nuevo modelo económico para América Latina y el Caribe”.

*Shayk Muhammd al-Khalili – Nacido en el primer mes musulmán de Shaban del Hijra del año 1139, que corresponde al año 1724 A.D. Era el líder de la Hermandad Qadiri Sufi y quizás el “hombre santo” más famoso de su tiempo en Palestina.

Publicado en portugués: https://port.pravda.ru/mundo/31-05-2021/52921-povo_palestino-0/

Versión en español: Beatriz Cannabrava, Diálogos del Sur, con edición de ALAI.
https://www.alainet.org/es/articulo/212481

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