Print Friendly, PDF & Email

El liberalismo como tal, está muerto históricamente desde la primera guerra mundial. Esto ya lo vio el único político que ha tenido el capitalismo en más de los cien últimos años. Y las medidas que tomó ante esa crisis para que siguiera sobreviviendo su sistema durante los próximo 60 o 70 años no fueron otras que el keynesianismo; las otras opciones, como los fascismo y el mismo liberalismo, fracasaron y si Roosevelt, no lleva al cabo esa empresa, hoy el mundo habría sido socialista; aunque el keynesianismo y por eso triunfó que además de ser un paso hacia delante socialmente, era primo hermano del socialismo.

Cuando le ha llegado el turno de la crisis al Keynesianismo-Socialismo; a mediados de los 70 del pasado siglo; el grupo dominante en la sociedad, en lugar de dar un paso hacia delante como lo hiciera su antepasado, dan un paso hacia atrás e imponen, lo que ellos llaman el neoliberalismo; que no es otra cosa que robo y crimen disfrazado de una teoría, elevada a rango institucional. Por otra parte, con el beneplácito de una sociedad totalmente desnaturalizada en cuanto a una conciencia social y a un pensamiento basado en esa solidaridad. Y es robo y crimen, porque si le quitamos al llamado neoliberalismo, su pérfida teoría y nos fijamos en las consecuencias prácticas que tiene sobre los hombres; porque los análisis hay que hacerlos según los hechos y no como se llamen o teoricen sus doctrinas o programas, nos encontramos con la realidad cruda: Mil millones de seres humanos, viviendo por debajo del umbral de la pobreza. Cien millones de seres humanos, que mueren todos los años de hambre y sida. Que cada tres segundos, muere un niño por hambre. Guerras de rapiñas: Irak, Palestina, África, etc. Trabajo infantil. Inseguridad ciudadana y terrorismos. Y las críticas que existen, hacia ese grupo dominante, no van más allá, de una visión, basada en la superestructura y la de los más osados en la estructuras, pero encauzadas estas dentro del propio sistema; con lo que se quedan en repercusiones como mucho de debates, que no pasan más allá de unos dimes y diretes. Una crítica dialéctica, entendiendo por dialéctica la que va desde la infraestructura hacia arriba, contra ese sistema totalitario basado en el robo y en el crimen que han impuesto a la sociedad esa casta de gángsters con sus funcionarios y voceros, no existe y si existe es marginal; con lo que no tiene ninguna repercusión de influencia de cambio. Por tanto, no podrá salir por ahora de esta crisis-putrefacción en la que está conviviendo el ser humano. El análisis dialéctico nos manda, que cuando la infraestructura, es decir la herramienta de trabajo, prácticamente no crea plusvalía, como se nos da en este caso con el automatismo; la relación entre los hombres tiene que dejar de ser el Valor y pasar a ser el Hombre, es decir: a cada uno según sus necesidades.

Ante la quiebra definitiva del sistema capitalista y ya sin recuperación por eso de la falta del Valor; tenemos que las mafias que dirigen a la sociedad junto con sus funcionarios políticos y voceros tratan de poner un plan, basado en tirar papel-moneda a través de las máquinas. Si tuvieran un mínimo de humanismo y de valor, aprovecharían esta ocasión para que ese papel moneda, se quedara como vales-monedas, es decir: no cobrarlo a los ciudadanos a través de más subidas de impuestos, tasas, e inflaciones; con lo que quedaría como una transición, por otra parte, también valedora y llevadera para ir mentalizando a la sociedad hacia esa fase definitiva de la eliminación del dinero y de a cada uno según sus necesidades. Los prácticos, -la mayoría de la sociedad- a esta verdad científica la tratarán de utópica, y alienados unos en su vorágine y otros en la corriente ideológica imperante, tratarán por el contrario de cobrar ese papel moneda que tiran las máquinas y seguirán a esa línea de sacarle el dinero al ciudadano de a pie del primer mundo, con lo que a éste para dentro de unos muy pocos años lo habrán llevado a la situación de los ciudadanos del segundo mundo y a los del segundo empujados a los del tercero. Puesto que con ese plan, ni otros planes iguales que vallan sumando cada tres o seis años o periodos parecidos de tiempos, no van a salir de esta crisis-putrefacción.

Es repetir el pasado reciente, pero con menos posibilidades. Y no ha sido por equivocación o mal hacer de unos gestores, la recesión; es que el neoliberalismo, no tenía otra opción y ni la tiene. Porque el Valor que existe más aún la partida del dinero que le roben a los ciudadanos de a pie con éste y sus futuros planes, no dará para la reproducción. Con lo que tendremos: que cuando en la humanidad el número de muertos por hambre y enfermedades derivadas de esa falta de alimentación sea igual o superior al de los nacimientos, esa humanidad dejará de ser práctica y se convertirá en utópica y hará el cambio: cambio a que la medida de la relación entre los hombres esté en función de la herramienta de trabajo o infraestructura. Y si algún gangster se opone o algún funcionario político suyo; lo más probable, es que esas masas hambrientas y ya utópicas, se los coman crudos; y no podrán evitarlos, porque su aparato represivo el estado, no podrá pagarle con dineros por falta de liquidez a sus funcionarios militares-pistoleros, para que los mantengan en el cargo. Este desarrollo no deseado, será el más probable que viva la humanidad, en los recientes próximos años, dada sus carencias: en el pensamiento social, en el humanismo y en la falta de valor, para traer los cambios. Al vivir y querer seguir viviendo como prácticos en la ideología imperante de robo y crimen, llamada neoliberal.

Francisco Fenoy

Tags:
About Author: franciscofenoy