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Tomado de TeleSUR

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ordenó este jueves al embajador de Estados Unidos en Caracas, Patrick Duddy, abandonar el país en 72 horas, medida que adoptó en solidaridad con Bolivia, según dijo en un acto público.

“A partir de este momento tiene 72 horas el embajador yanqui en Caracas para salir de Venezuela, en solidaridad con Bolivia”, indicó el mandatario en un acto de apoyo al candidato del Partido Socialista Unidos de Venezuela para las elecciones regionales de noviembre, celebrado en Puerto Cabello, 120 km al oeste de la capital.

El presidente expresó su solidaridad con su aliado y amigo, el mandatario de Bolivia, Evo Morales, que atraviesa una dura crisis política enfrentado a varios prefectos y quien expulsó al embajador de Estados Unidos tras acusarlo de estar por detrás de las maniobras de la oposición.

“Aquí hay un pueblo digno, yanquis de mierda. Váyanse al carajo 100 veces”, advirtió Chávez, quien mantiene tensas relaciones con Estados Unidos.

Para valorar adecuadamente esta noticia, es conveniente ponerla en contexto. Aunque difícilmente podemos tratar con la debida amplitud el tema en este espacio, si vale la pena comentar algunos de los antecedentes.

Guatemala
Uno de ellos data del 27 de junio de 1954, cuando en Guatemala se expulsó del poder por medio de un golpe de estado a Jacobo Arbenz, uno de los pocos presidentes de la época electos democráticamente, mismo que además estaba llevando al cabo reformas que beneficiaban a las capas más pobres de la sociedad, a las cuales se pretendía sacar del atraso y sometimiento económico.
Arbenz fue declarado por el pueblo presidente en elecciones democráticas. Estaba dispuesto a resolver el problema económico del país, nunca con la decisión de enfrentarse al capitalismo lo cual, como pudo comprobar más adelante, era imposible. Entre los postulados fundamentales de su programa estaban la independencia económica del país y la elevación del nivel de vida del pueblo.

Desde 1950 EEUU estuvo en guerra con Corea del Norte y quería obligar a los países latinoamericanos a ir con ellos. En 1951 en la Junta del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Guatemala propuso la enmienda de que cada país eligiera si quería o no ir a la guerra. Todo esto, más la idea de Arbenz de formar una Federación Centroamericana, hizo temblar al imperialismo norteamericano y a levantar contra Arbenz una “campaña anticomunista”.

La relación entre los países centroamericanos no favorecía la perspectiva de Arbenz. El Salvador mantenía cordialidad con Guatemala pero quería evitar que se le juzgara de comunista, Honduras estaba completamente en manos de la Tela Railroad Company (nombre hondureño de la UFCO), Costa Rica estaba en la mejor postura pero restringía la actividad política a comunistas, de ahí su recelo hacia Guatemala, que si bien no se declaraba comunista, permitía la participación de este partido y colaboraba con organizaciones proletarias y sindicatos democráticos. En Nicaragua estaba el conocido dictador Somoza. Cualquier intento de unificación de Centro América por parte de Arbenz era tomado como imposición al comunismo y era impedido por EEUU.

La Ley de Reforma Agraria

En 1950, se hizo un censo agropecuario: sólo 22 terratenientes tenían más de 20 caballerías cada uno, mientras la población rural, que eran casi 2 millones, no tenían ni una parcela. Como su posesión era insuficiente para el sostén de su familia tenían que rentar tierras, el pago era un porcentaje alto de su producción o trabajo gratuito en las tierras del dueño. A los asalariados agrícolas se les pagaba en especie o en “señas” canjeables únicamente en la finca del patrón, además del maltrato físico, castigos, encierros en calabozos, despidos sin pago ni liquidación, entre otras cosas. La posesión de la tierra hasta entonces era heredada.

Arbenz tenían en mente la independencia económica del país y, dado que la agricultura era la mayor fuente de riqueza guatemalteca, debía empezar por ahí. La “Ley de Reforma Agraria” de Arbenz fue presentada como anteproyecto en abril-mayo de 1952 contra la desigualdad e improductividad del régimen de tenencia de la tierra, cánones de arrendamiento y liberación de ataduras esclavizantes impuestas al asalariado agrícola.

A partir de ese momento la reforma agraria fue el eje del programa de Arbenz, tenía en su contra a la Asociación Nacional de Agricultores, conformada por terratenientes a los que Arbenz llamaba “feudales”. Se decretó que el arrendamiento se pagaría con el 5% de la cosecha. Las tierras inutilizadas serían expropiadas, nacionalizadas y entregadas a campesinos pobres y trabajadores agrícolas en usufructo vitalicio o arrendamiento entre 5 y 25 años, los fondos serían para la posterior indemnización a los antiguos propietarios y para compra de maquinaria que se proporcionaría a los campesinos para trabajar. Las tierras expropiadas serían nada más las desaprovechadas y los dueños recibirían indemnización al precio declarado poco antes por los mismos propietarios. Se entregaría en propiedad un mínimo de 436 metros cuadrados por familia y se reservaría espacio para calles, avenidas, plaza pública, parque, campos deportivos, mercado y templo en cada caserío (más de 14 familias).

A los terratenientes les molestaba la urbanización del campo porque les iban a quitar tierras, pero sobre todo porque los trabajadores no estarían sujetos a ellos. Tres enemigos tuvo Arbenz: los terratenientes nacionales que defendían sus tierras, el monopolio UFCO con recursos de EEUU y los partidos políticos que en apariencia lo apoyaban pero enfrentaron a las poblaciones en una lucha catastrófica por la adjudicación de tierras que favoreció a los terratenientes y les sirvió de pretexto para pedir ayuda del extranjero.

Hasta el 30 de abril de 1954 se había repartido el 57.4% de las tierras ociosas, con esto se abarataron los productos y se tecnificó la agricultura. Se continuó con la construcción de carreteras que Arévalo, antecesor de Arbenz, había iniciado hacia Occidente, conectando a El Salvador, hacia las montañas y planeó un puerto nacional “Santo Tomás” que liberara a Guatemala del bloqueo que representaba el acaparamiento del puerto en manos de la UFCO. Hasta entonces, las vías de comunicación estaban pensadas con fines estratégicos y no respondían a las necesidades de crecimiento y comunicación en el país.

A finales de 1951 IRCA-UFCO había pedido concesiones para extender aún más sus cultivos y extraer nuevos productos como palma africana y cacao. El gobierno de Guatemala aceptó bajo ciertas condiciones:

– Que los arreglos se basaran en principios constitucionales

– Modificación del estatus de operación de muelles conforme intereses nacionales

– Pago de impuestos sobre ganancias de la UFCO

– Revisión de exenciones y exoneraciones otorgadas por anteriores contratantes

– Revisión de contratos por suministro de fruta de cultivadores guatemaltecos

– Vigilancia del gobierno

– Compensación por el agotamiento de tierras y abandono de tierras ya explotadas

– Revisión periódica de los contratos para ajustarlos a las cambiantes condiciones de la economía nacional

– Cooperación de la UFCO para revisar tarifas y fletes de la IRCA

La empresa consideró estas condiciones inaceptables. Ya había huelgas manifestándose contra esta empresa igual que en Honduras. Por esos años se fueron a huelga los trabajadores de la empresa eléctrica que pedían aumento salarial, aumento del seguro por muerte en el trabajo entre otras demandas. La compañía se declaró incapaz económicamente para satisfacer las demandas por lo cual el gobierno hizo una revisión que desenmascaró malversaciones, al proponerse la nacionalización de la energía, prefirieron satisfacer el 75% de las demandas. Arbenz también tenía planes para la construcción de una central hidroeléctrica.

La solidaridad y fortaleza del pueblo Hondureño se expresó en manifestaciones y huelgas, Honduras fue la más sufrida víctima de este consorcio, la UFCO tenía subsidiarias fruteras, azucareras, periodísticas, refresqueras, madereras, embotelladoras, textiles y muchas más. Miles eran los trabajadores de toda esta industria, laborando en condiciones casi esclavistas, por supuesto EEUU aprovechó para decir que la convulsión social y las protestas eran por el mal ejemplo que Guatemala representaba en Centro América.

El imperialismo usó la religión para distraer a los sindicalistas del pacífico mediante una peregrinación del santo de Esquipulas, los peregrinos fueron los mismos que el 15 de julio de 1954 fueron masacrados por haber recibido las primeras tierras expropiadas de la UFCO. El 4 de marzo de 1953 se expropiaron 1,859 caballerías a la UFCO, se le entregaron bonos. La UFCO pidió la intervención del Departamento de Estado de EEUU por la expropiación de tierras.

EEUU alegó que el comunismo en cualquier país latinoamericano no era cuestión nacional sino internacional y que por lo tanto tenían derecho a intervenir. Emplearon, para empezar, un bloqueo económico dirigido a turistas para no visitar el país. Mientras tanto Arbenz desarrollaba la agricultura al grado que el país estaba dejando atrás la monoproducción de café y veían alternativa en el maíz, que ya alcanzaba para el consumo y exportación a EL Salvador, el trigo y el arroz.

El golpe de estado

Los periódicos asociados a EEUU junto con grandes asociaciones capitalistas como la Liga Norteamericana de la Libertad, la Asociación Nacional de Industriales y los Caballeros de Ku Kux Klan, unieron sus fuerzas en apoyo a la destrucción de la “amenaza comunista” en Centro América. Dejaron escapar a Castillo Armas quien estaba preso por sedición en la cárcel guatemalteca y lo llevaron a Honduras para entrenarlo libremente, equiparlo con presupuesto de empresas norteamericanas y el apoyo de Somoza en Nicaragua. Castillo Armas recibía dinero mensual para la compra de equipo y armamento y reclutamiento de mercenarios extraídos de las mismas guerrillas.

Como último recurso la UFCO pidió al gobierno guatemalteco la indemnización inmediata de más de 15 millones de dólares por sus tierras expropiadas, evidentemente Arbenz no aceptó, la empresa pidió ayuda al Programa Interamericano de Ayuda Mutua. La respuesta llegó en aviones cargados de armamento a Honduras y Nicaragua mientras que sus gobiernos rompían relaciones diplomáticas con Guatemala. La agresión armada se inició el 18 de junio de 1954, Arbenz apeló al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas pero ya todo estaba arreglado y bastaron un par de días de retraso en la reunión y la traición comprada de altos jefes militares de su gobierno para acabar con él.

Una de las intenciones del ataque era ganar la simpatía guatemalteca a su paso, pero no tuvieron eco porque el pueblo no se levantó contra el gobierno, al contrario, EEUU comenzó a preocuparse por la “campaña antinorteamericana” en toda Latinoamérica. El 23 de junio la reunión del Consejo de Seguridad decidió atacar Guatemala. El gobierno hondureño acusó a Guatemala de agresión ante la indignación del pueblo hondureño.

El 25 de junio se envió un ultimátum a Arbenz para renunciar. El pueblo en lugar de desmoralizarse le pidió armas y el presidente ordenó entregarlas a las organizaciones populares pero el jefe de las Fuerzas Armadas ya lo había traicionado. Después de una conferencia de ministros de relaciones exteriores, ardían en llamas poblaciones al oriente del país y eran atacados barrios céntricos de la capital, en Puerto Barrios fueron fusilados 12 dirigentes sindicales de UFCO. La embajada de EEUU planteó un segundo ultimátum a Arbenz quien renunció del 27 de junio a las 9 de la noche.

El embajador estadounidense tuvo Guatemala en sus manos, instituyó una junta de gobierno a la que entregó una lista larga de “comunistas” para matar, como la junta se negó la depuso e instituyó otra. Pronto Carlos Castillo Armas fue declarado presidente de la república consumándose el golpe de estado.

El golpe de estado contra Arbenz y el pueblo trabajador guatemalteco además de permitir mantener intactos los intereses del imperialismo y de la oligarquía, inauguró un prologado periodo de décadas de terror sangriento contra trabajadores, campesinos pobres, estudiantes, etcétera, que dejó un saldo de cuando menos 200 mil asesinatos y desaparecidos políticos.

Chile
Unidad Popular para un Gobierno Popular
Era la consigna central y el imperativo básico que unió y movilizó a todos los sectores de izquierda y progresistas en el año 69 en Chile. Un amplio movimiento cultural se sumó a la campaña aportando creatividad y entusiasmo. Surgieron así las brigadas muralistas, de teatro, canto y las más variadas expresiones del arte que participaron activamente en la campaña.

La juventud, mayoritariamente asumió una posición de avanzada. Como decía Allende: “Ser joven y no ser revolucionario es hasta una contradicción casi biológica”.

La elaboración del programa de gobierno de la Unidad Popular quedó plasmado en el plan de las cuarenta medidas.

El 22 de Enero de 1970, la Unidad Popular proclamó como candidato único a la presidencia a Salvador Allende. Todo el tiempo y las fuerzas fueron dedicadas a la campaña: reuniones, mítines, salidas casa por casa, preparación de lienzos y pinturas; fue un quehacer permanente, que creció en intensidad a medida que se acercaba el 4 de Septiembre de ese año, día de las elecciones.

Para cerrar la campaña en Santiago se realizó una gran concentración en la Alameda (Avenida principal), con grandes marchas que convergían desde los cuatro puntos cardinales.

La Alameda era prácticamente un mar humano, desde Plaza Italia hasta Estación Central y también las calles aledañas, hasta que llegó la noche del 4 de Septiembre de 1970 y ganó el Chicho.

El primer intento fascista por detener la asunción de Allende al gobierno fue el asesinato del General René Schneider, hasta ese momento Comandante en Jefe del Ejército, un día antes de que se decidiera su mayoría en el Congreso. Fue ejecutado por un comando derechista que dirigía el general Roberto Vioux e inducido por los norteamericanos a fines de Octubre.

El 22 de octubre, día de la votación en el Congreso, fue tenso. Voto a voto de los parlamentarios se fue esclareciendo la ratificación de las elecciones del 4 de Septiembre.

Los resultados fueron 153 a favor de Salvador Allende, 35 en contra y 7 abstenciones. El pueblo lo celebró con alegría en todo el país.
El Gobierno Popular
Y comenzó la historia del intento inédito, de avanzar en la construcción del Socialismo por la vía no armada. Se reanudaron las relaciones diplomáticas con todos los países socialistas. Especial significación tuvo el restablecimiento de las relaciones con Cuba,lo que ayudaba a romper el injusto bloqueo impuesto a la isla por EE.UU.

Se profundizó la Reforma Agraria, con la expropiación de tierras. El Gobierno Popular puso fin al latifundio en 1972 y se inició la nacionalización del cobre que culminó con la votación favorable en el Congreso, incluso de los partidos de la Derecha, lo que a su vez, indicaba lo justo de esa reivindicación histórica.

Comenzó la creación de la llamada área de propiedad social de la economía, con la expropiación, o más bien, la compra por parte del estado de las 100 principales empresas. También se nacionalizó la Banca privada, asestando un duro golpe a la oligarquía financiera. Este conjunto de medidas estructurales, revolucionaron al país.

La reacción fue brutal: se inició un bloqueo económico internacional por parte de EE.UU. con el congelamiento de las ventas del cobre en el exterior, mientras que en Chile, la reacción implementó el sabotaje interno, el acaparamiento de mercaderías, insumos y repuestos. Las campañas de prensa de desprestigio, los llamados y presiones de la derecha y el imperio a las Fuerzas Armadas (FF.AA.) para que asestaran un golpe de estado, fueron cada día de mayor intensidad.

En las elecciones parlamentarias de marzo de 1973, la UP obtuvo el 45% de los votos. Se hundió el tinglado urdido durante la campaña electoral por la oposición de derecha DC-PN que pretendía obtener los dos tercios en las cámaras para decretar la ilegitimidad del Gobierno de Allende.

No les quedaba otra opción que recurrir el golpe militar. Hicieron un intento en Junio del 73, el “Tanquetazo” que fracasó. Pero fue una demostración de a qué estaban dispuestos y también de la incapacidad de contrarrestar un golpe sin tener armas para defender al Gobierno Popular.

La intentona golpista sería el acicate para continuar con la subversión, el terror y todo tipo de maniobras desestabilizadoras.

El 29 de julio asesinaron al edecán de Allende, el comandante Araya Peters, a la vez que seguían las presiones contra los uniformados leales al Gobierno.

Las mujeres de algunos oficiales, en unión a los derechistas, protagonizaron una manifestación en contra de Carlos Prats, Comandante en Jefe del Ejército, logrando que él mismo renunciara a su cargo, nombrándose en su lugar a Augusto Pinochet, quien asume el 22 de agosto.

El Congreso, con mayoría demo-derechista, aprobó un voto que planteó la inconstitucionalidad del Gobierno Popular; ello le otorgó a los golpistas la legitimidad para el golpe de Estado.

La última manifestación de masas de la UP se realizó el 4 de Septiembre de 1973, al cumplirse tres años del triunfo electoral. Fue una maciza demostración de respaldo de los sectores populares con más de un millón de manifestantes. Diversas columnas de trabajadores, estudiantes y pueblo en general marcharon frente al Palacio Presidencial bajo la consigna “Apoyar, apoyar al Gobierno popular”. La derecha y la DC minimizaron esa manifestación y siguieron con más fuerza su campaña de desestabilización del Gobierno Popular.

El 11 de septiembre de 1973
En principio el golpe estaba planificado para el 15 ó 16 de septiembre con el fin de camuflar su preparación con la movilización de tropas de la tradicional parada militar del 19 de septiembre, aunque después se anticipó para el día 11. La reacción no podía permitir que Allende lanzara la convocatoria a un plebiscito nacional para dirimir la situación en la Universidad Técnica el día 11. Por ello los confabulados rápidamente se concertaron para adelantar la realización del golpe. El “Tanquetazo” les había servido de experiencia para el golpe definitivo. Tenía que ser rápido y cruento desde el inicio. Había que bombardear la Moneda si no se rendían antes.

El golpe comenzó de madrugada, con el alzamiento de la Armada. Luego se desencadenó en todo el territorio y en todas las direcciones una vorágine incontenible de golpes de mano del Ejército, la Armada, la Aviación y también Carabineros. Lo tenían todo planificado para dar un golpe avasallador y fulminante.

No hubo espacio ni tiempo para la maniobra. No se podía dejar que la UP se reorganizara y defendiera. Los planes de defensa del Gobierno Popular fueron absolutamente sobrepasados.

El zarpazo yanqui del golpe
La orden del golpe fue dada por Richard M. Nixon, segundada por Henry Kissinger. La preparación del golpe de estado en Chile y demás países latinoamericanos fue impartida desde la Escuela de las Américas instituida en 1946 con sede en Fort-Amador y transferida luego a Fort-Gullik en 1949 en la zona del Canal de Panamá y desde 1963 bajo el mando del comando Sur del Ejército de los Estados Unidos.

Por sus aulas pasaron oficiales y suboficiales de los ejércitos de la mayor parte de los países latinoamericanos. Permitió formar ideológica y militarmente a más de 45.000 oficiales de 22 países Latinoamericanos, en especial donde la subversión era considerada de primera magnitud, en particular Brasil, Uruguay, Argentina, Chile, Bolivia y Paraguay. Entre sus alumnos estuvieron los generales golpistas Viola y Videla (Argentina), Somoza (Nicaragua), Pinochet (Chile), Stroessner (Paraguay), Banzer (Bolivia), Melgar Castro (Honduras), Carlos Humberto Romero (El Salvador).

Venezuela, Abril de 2002
El fallido Golpe de Estado en contra de Venezuela marca un punto de giro no sólo para la auténtica democracia en nuestra América, sino también para el periodismo auténtico. El intento a control remoto de Washington y los intereses comerciales – incluyendo a varios gigantes mediáticos dentro y fuera de Venezuela – para derrocar al gobierno del Presidente Hugo Chávez por la fuerza sólo lo ha fortalecido más. En un poético desafio a todas las declaraciones en contra de los medios oficiales y comerciales, la “Revolución Bolivariana” ha sobrevivido. Al tercer día se levantó de nuevo: el gobierno de Chávez emergió más popular que nunca, y la democracia de Venezuela aparece como la más fuerte de Amércia para detener los futuros intentos autoritarios como la fallida intriga de esos tres días de fe. Una de las agencias de noticias que ha sido muy deshonesta, Associated Press (AP), informó el 14 de abril un hecho que, sólo unas horas después, sus cables no hubieran siquiera considerado como una posibilidad:

“Nunca antes en los tiempos modernos ha sido derrocado por los militares, su sucesor tomado el puesto y luego el derrocado ha vuelto al poder en las alas del levantamiento popular”.

La historia incluso entra a los libros como una corriente de agua fresca para el Renacimiento del Periodismo Auténtico.

AP, Reuters, el New York Times y CNN, los peores agresores del idioma inglés en los medios, entre otros, han tenido que ajustar radicalmente su cobertura sobre los eventos en Venezuela precisamente porque los periodistas en línea trabajaron horas extra para romper el bloqueo informatico y dar hechos verídicos al público internacional.

Lo mismos profesionales de los medios que desprecian el término “periodismo auténtico” son los que, por el bien de su credibilidad futura, debieron poner mucha atención a lo ocurrido. Porque va a haber mucho que pagar por la mala conducta profesional de muchos en esos días. Tal como la mayoría venezolana – sin voz, sin dólares pero no sin inteligencia – protestó contra el frozamiento de la decadente oligarquía de su nación y exigió su derecho a escoger su propio destino, el periodismo auténtico – en particular la rápida respuesta del periodismo en línea independiente – forzó a los medios masivos a comerse sus deshonestas palabras.

La cuenta regresiva del Golpe

Que un Golpe de Estado estaba en marcha en Venezuela era evidente desde hacía meses.

Mucho antes de que el Golpe comenzara hubo una decisiva batalla para definir los términos de su avance.

Luego de la amplia victoria del 6 de diciembre de 1998 de Chávez, el reportero del New York Times Larry Rother comenzó con la carga de la caballería ligera, etiquetando a Chávez como ” el populista demagogo, el hombre autoritario”. Rother clamaba por “su pasada indiferencia por el imperio de la ley”. Chávez, Rohter se lamentaba, “parece inclinado a gobernar sobre la base del pacto místico que dice haber establecido con los 23 millones de venezolanos”. Comparaba a Chávez con “los dictadores populistas del pasado”. Las conclusiones de Rohter sobre la presidencia de Chávez eran condenas antes de que éste sirviera un día como presidente.

El redoble de la simulación de Rohter continuó hasta la hora final. Mientras Narco News reportaba acerca del inconfundible Golpe de Estado (”¿Qué giro deshonesto harán los falsos periodistas en la historia cuando la mayoría venezolana comience a pelear para restaurar su gobierno constitucional?”, preguntamos, y concluimos “Cualquier cosa, cualquiera”) Rohter no estaba muy preocupado, igual que antes, por la “indiferencia por el imperio de la ley” luego de que sus favorecidos amos golpistas abolieron la Asamblea Nacional y la Constitución de Venezuela, e iban de puerta en puerta apresando a sus oponentes políticos.

Rohter incluso pescó al autor del Plan Colombia Michael Shifter del contaminado Potomac para justificar el Golpe: “Esto nos da otra fórmula para resolver las crisis en países que se muestran como ingobernables”, dijo Shifter, mientras Rohter graznaba: “Chávez era un populista de izquierda perdido por la negligencia habitual”.

Rother debió comerse el graznido.

Pero inclusive pillado en su tendencia antidemocrática, no tiene remordimiento alguno. En el Times, Rother continuó en el estilo de control de los daños: “No hubo huellas estadounidense obvias en la intriga que derrocó a Chávez, como en los golpes de Guatemala en 1954 o Chile en 1973″, afirmó (con doble falsedad, porque tomó años de pedidos de Actas de Libertad de Información luego de los golpes en Guatemala y Chile para encontrar las huellas yanquis).

Como sea, en esta era de rápido desplazamiento de la información, recordamos: las huellas de Rother en la intentona golpista militar del 2002 están archivadas en tinta y pixeles para la posteridad.

Las elecciones en Venezuela del 31 de julio de 2000 – en las que Chávez ganó la reelección por un amplio todavía más amplio – fueron aún más molestas para la prensa del establihsment. Hubo, ese verano, una ola de histeria oficial al saber que todas las predicciones sobre la salida Chávez fueron denegadas por el electorado venezolano. Tres días antes de eso, Mary Anastasia O´Grady escribió una nota para el Wall Street Journal titulada “Una victoria de Chávez sólo volvería peores los problemas de Venezuela”. Ese día, Brian Latell escribió un artículo titulado “Una dictadura enmascarada” para el Washington Post.

E inclusive las predicciones sobre el “autoritarismo” de Chávez en Venezuela no se hicieron realidad. Al contrario, Venezuela, con Chávez a la cabeza, experimentó más rápido desarrollo en los temas de derechos humanos, elecciones libres y justas, y libertad de prensa que ninguna nación latinoamericana en ningún momento de la historia.

Human Rights Watch, en el 2000, nombró a Venezuela como el único país latinoamericano donde se respetaban los derechos humanos. La viciosamente anti Chavista Organización de Estados Americanos envió un equipo de observadores electorales a supervisar ambas elecciones (la de 1998 y la de 2000) venezolanas, y pese a todos sus motivos para desacreditar el voto, fue forzada por los hechos a concluir que las elecciones fueron escrupulosamente justas.

Por lo que hace a la libertad de prensa, Venezuela ha estado sola entre las naciones latinoamericanas: ni un solo periodista ha sido encarcelado bajo la mirada de Chávez (aunque el ideológicamente miope Comité de Protección de Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) en Nueva York se ha quejado de los discursos de Chávez que han criticado notoriamente a los medios venezolanos corruptos y a sus conflictos de intereses financieros que se han convertido de alguna forma en amenazas para la libertad de prensa. CPJ estuvo más preocupada por las palabras – el mismo discurso que dice defender – que por las piedras y palos que rompen nuestros huesos).

Mientras tanto, como los grandes medios estaban consistentemente, y falsamente concientes, dando la historia equivocada, los medios de Internet estaban reportando los hechos. Un periódico en línea en inglés, VHeadline.com, editado por el veterano periodista Roy S. Carson, informa al día siguiente de hechos reales ocurridos en Venezuela desde 1996. Más sobre VHeadline.com en un momento: sus periodistas jugaron un rol central en los del fallido golpe para romper el cerco informativo desde Caracas. Para aquéllos que fueron confundidos por los simuladores que presentan el conflicto en Venezuela como un tema de “izquierda contra derecha” (en oposición a lo que en realidad es: democracia o no), el columnista libertario conservador Justin Raimundo, se tomó la molestia de leer los discursos de Chávez y de conocer su postura en políticas de gobierno en enero de 2001. Concluyó:

Que Chávez no entra dentro de ninguna categoría útil precedente de “derecha” o “izquierda” es fuente de tal confusión acerca de lo que cree, pero esto se debe a la miopia de sus críticos, la mayor parte, y no – como bien veremos – a ninguna difuminación de su pensamiento.

Antes de la elección presidencial de 1998 en Venezuela, el Departamento de Estado negó a Chávez la visa para visitar Estados Unidos con el sustento de que – según Albright – había sido alguna vez líder de un Golpe, y por tanto un criminal impedido de entrada.

Nos preguntamos si el Departamento de Estado aplicará su “no se permite la entrada a líderes golpistas” a la banda de oligarcas, rufianes militares (entrenados en la Escuela de las Américas, como muchos de los dictadores y torturadores latinoamericanos), así como barones de los medios que lideraron el fallido Golpe de abril de 2002 (Cuando fue arrestado y acusado por violar la Constitución el domingo, el dictador por un día puesto por los militares Pedro Carmona fue atrapado huyendo desde el Palacio de Miraflores hacia la Embajada de Estados Unidos para pedir asilo).

En Narco News se ha informado acerca de Venezuela y ofrecido críticas sobre los simuladores profesionales en los últimos años. En septiembre 18 de 2000, publicaron “El reportero del NY Times y apologista de la CIA Rother invade territorio de Venezuela”.

En febrero 1 de 2001, alabaron la decisión sin precendente de Chávez de poner a un civil al frente de las fuerzas armadas de la nación; luego se descubrió que algunos líderes militares corruptos – de la misma facción que derrocó al presidente electo a punta de pistola- estaban conspirando con la viciosa organización terrorista colombiana AUC para formar escuadrones paramilitares de la muerte en Venezuela. Avisaron que la administración Bush, en componendas con los caídos oficiales militares y los grupos paramilitares, había echado a andar un plan “para desestabilizar al gobierno de Chávez desde adentro”.

Fueron todavía más lejos con un análisis de febrero 20 de Kim Alphandary. Estaba titulado: “Venezuela encara una intriga golpista de Estados Unidos: Washington busca terminar con la democracia más verdadera del mundo”.

El show previo al Golpe

En las semanas previas al fallido golpe, los simuladores de los medios masivos controlaron el micrófono.

Naco News, VHeadline.com y otras agencias noticiosas en línea respetables avisaron de un Golpe en progreso.

Esos informes fueron ignorados por la prensa comercial, e inclusive por la prensa “alternativa”.

Pero un murmullo comenzó a escucharse entre los periodistas comerciales, que eventualmente creció en un crecendo de alaridos, plantando la semilla de lo que se cosecharía más tarde: si iba a ocurrir un Golpe de Estado, no debería llamársele Golpe, sino, más bien, una revuelta “popular”.

Fue en marzo 19 cuando apareció un punto decisivo en el mensaje portado por los propagandistas que se llaman a sí mismos periodistas, liderados por Juan Forero del New York Times, quien está, por ahora, instalado en Caracas (Narco News, en el 2001, informó que Forero permitió a funcionarios estadounidense en Colombia supervisar sus entrevistas con mercenarios privados de Estados Unidos que están allá sin haber publicado ese dato en sus reportajes).

Ya no fue suficiente llamar al Presidente de Venezuela “de izquierda” o señalar sus desacuerdos con Washington sobre el Plan Colombia, la OPEP y otros asuntos políticos.

La gran mentira, orquestada y cantada en armonía por los medios principales, fue lanzada por Forero del NY Times en marzo 19: que el “estilo autocrático [de Chávez] y sus políticas de izquierda habían alienado a un creciente número de personas”. “Aunque el prometió una ‘revolución’ para mejorar la vida de los pobres, Chávez se ha dedicado más bien a violentar a casi cada sector – desde la iglesia, pasando por la prensa, hasta la clase media – con su estilo combativo, sus discursos populistas y sus pro alianzas con Fidel Castro de Cuba y los rebeldes marxistas de Colombia”, afirmó Forero.

Forero, junto con otros periodistas “oficiales”, inclusive comenzó a empujar duramente en la línea de que las “fuerzas militares” de Venezuela se habían puesto en contra del gobierno de Chávez. Fue entonces, a mediados de marzo, que unos cuantos militares fueron tomados trotando frente a los medios. Forero citaba a un coronel diciendo que Chávez “ha dicho que las fuerzas militares está con él. Yo quiero decir a la gente que no es así”.

“Mario Iván Carratu, un vicealmirante retirado con contactos cercanos entre los militares”, escribió Forero, “dice que algunos oficiales en activo han hablado de jugar un rol más agresivo. Dijo que unos cuantos hablaron incluso en privado de la necesidad de dar un Golpe para sacar a Chávez”.

“Estuve en contacto con muchos oficiales en activo, y son de la creencia de que la sociedad no se organiza para dar pasos, por lo que van a tener que tomar el control”, dijo Carratu.

Forero, fiel a las formas, adicionó la ahora obviamente ficticia idea de que los disidentes militares “estaban todos al tanto de que Estados Unidos había dicho que no apoyaría un Golpe”.

(Como informó el Washington Post el sábado 13 de abril, hubo una marcha constante de hombres de negocios, barones de los medios y oficiales militares dentro y fuera de la Embajada de los Estados Unidos en Caracas los días previos al Golpe).

Pero era la historia de Forero, y él informó: “Las fuerzas armadas no quieren ganar un lugar en la historia con un Golpe”, dijo un militar de alto rango, quien pidió no ser identificado. “Si quieren pasar a la historia, entonces lo que tienen que hacer es apoyar a la sociedad civil en sus protestas”.

Desde ese momento quedaba claro a un observador atento: un simulacro de “sociedad civil” y “revuelta popular” serían puesto en marcha para “justificar” un Golpe de Estado militar.

La “revuelta popular” y los malcriados decadentes

El martes 9 de abril todo estaba a punto. Forero, nuevamente, lideró la carga de los mediocuando escribió acerca de los extraños planes para un “paro general”, apoyado y dirigido por la Cámara de Industria y Comercio local, para cortar la industria de mayor flujo de dinero de Venezuela, la del petróleo:

“Esto sólo puede terminar con la renuncia del Presidente”, dijo Humberto Calderón Bertri, un ex ministro de energía y minas, a una multitud protestante de ejecutivos de la compañía Pertóleos deVenezuela en Caracas. “Todos los venezolanos de todas las orientaciones, de todos los estratos sociales, de todos los sectores políticos e ideológicos deberían tomar parte en este paro. Es o él o nosotros. Se trata de una elección entre democracia o dictadura”.

¿Cuántos “ejecutivos protestando” hacen una “multitud”? Va a tomar años desarmar cada toque de retórica manejado por los principales medios al tratar de hacer que La revuelta de los mocosos decadentes pareciera como “un levantamiento popular” (vean la Sesión de preguntas y respuestas con Narco News del periodista Jules Siegel para tener detalles sobre los ingredientes del súper encubrimiento que los falsos periodistas intentaron hacer pasar como una rebelión de la gente). La fuente de Forero, el ejecutivo del petróleo citado antes, estaba en lo cierto en una cosa: el drama que se desarrolló pudo en verdad ser una “elección entre democracia o dictadura”.

El crimen periodístico del nuevo siglo fue la orwelliana y errática representación de los medios masivos sobre qué parte del conflicto representaba a qué palabra con “d”.

JUEVES 11 DE ABRIL, 2002: LA DEMOCRACIA SECUESTRADA, DÍA UNO

El jueves 11 de abril, el Golpe había iniciado oficialmente.

Forero, por entonces, había dejado atrás todo pretexto de periodismo para convertirse en Ministro de Propaganda de un Golpe de Estado ilegal que casi regresa el reloj treinta años para la democracia en América Latina. Escribió en la edición matutina del New York Times de ese día:

“Gran parte de la oposición se basa en el amplio descontento con las políticas de Chávez. Los trabajadores de cuello blanco lo ven con un autócrata de izquierda. Los sindicatos resienten sus intentos por imponerles su control”.

Forero y el resto del coro de los medios oficiales – incluyendo a AP y a Reuters, en las que se basan la mayoría de los diarios, las radios y las estaciones de televisión para su cobertura de noticias Internacional – no exploraron los detalles del enfado real de los trabajadores del sindicato petrolero con el gobierno de Chávez: que la burocracia del sindicato ha desobedecido directamente las nuevas leyes que requieráin elecciones libres y justas para los liderazgos sindicales. ¿La insistencia en elecciones libres es una “imposición de control”? ¿O constituye una parte necesaria de la democratización
de una nación?

¿Y qué de los otros oscuros intereses de las cinco cadenas de televisión, los diarios nacionales, la iglesia católica, las fuerzas armadas y la Cámara de Industria y Comercio que se mezclaron a sí mismos dentro de un coctel molotov para un Golpe? ¿Qué del papel de los Estados Unidos? Estas cuestiones no fueron nunca preguntadas por los medios comerciales, mucho menos respondidas.

Golpe Central: El búnker de la CIA en Caracas

Un reportaje aparecería dos días más tarde en el diario Panamá América para hacer luz sobre cómo el líder del sindicato petrolero Carlos Ortega, el número dos en la organización del Golpe (entre los venezolanos involucrados), y segundo del petrolero devenido en dictador por un día Pedro Carmona, se volvió cabeza del sindicato petrolero y consecuentemente del equivalente en Venezuela de la AFL-CIO (la unión sindical más importante de Estados Unidos):

“Hace meses, adevertimos que el gobierno de los Estados Unidos había puesto en marcha un plan para derrocar al Presidente de Venezuela Hugo Chávez.

Trabajando con agentes de la CIA y con militares del grupo que el Pentágono mantiene en Caracas para supervisar la venta de armas estadounidense en la región, las estrategias desde el Potomac unieron sus fuerzas con los opositores al presidente. Banqueros, hombres de negocios y políticos donaron fondos para crear las marchas y la protesta que detonaron la crisis. El dinero de la oposición sirvió para influenciar elecciones sindicales y tener el control del sindicato de trabajadores petroleros, el más importante de Venezuela…”.

Narco News se ha enterado que el cuartel de la CIA para organizar, distribuir el dinero mencionado y armar el intento de Golpe de Estado, fue una oficina conocida como GRUPO MIL. Ése es el nombre bajo el que los agregados militares en las embajadas estadounidenses – “usualmente un refugio para intermediarios contratados para las ventas de armas patrocinadas por el Departamento de Estado a satrapías en el Tercer Mundo” – de acuerdo a otra fuente bien situada, incrementaron grandemente su personal en las semanas anteriores al Golpe.

Presumiblemente el incremento de personal – o de individuos haciéndose pasar por personal en el GRUPO MIL – no se debió a un repentino deseo de Washington de vender más armas al gobierno de Chávez.

El ex funcionario de la Agencia Nacional de Seguridad Wayne Madsen, escribiendo junto con Richard M. Bennett revela que la participación de los Estados Unidos en el intento fallido de Golpe no fue sólo financiera sino también militar. Reportando desde el Edificio Nacional de Prensa en Washignton, ambos destaparon la falsedad de las negativas del gobierno estadounidense sobre su involucramiento en el Golpe con este Informe de Inteligencia:

Bajo la cobertura de COMPTUEX y Ejercicio Conjunto de Fuerzas de Tarea (JFTEX, por sus siglas en inglés), ejercicios de entrenamiento en el Caribe, la Armada de EU proveyó de apoyo de señales de inteligencia y comunicación a los militares venezolanos. El trabajo principal de los barcos de la Armada de EU SIGINT era sobre comunicaciones desde y hacia las misiones diplomáticas cubana, libia, iraní e iraquí en Caracas.

Estos cuatro países expresaron su apoyo a Chávez y los planes de ayuda militar y de inteligencia estadounidenses al Golpe de Estado fueron puestos al día luego de la visita del Presidente Bush a Perú y a El Salvador en marzo de 2002. La Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) apoyó el Golpe utilizando personal asignado en la Agencia Interinstitucional de Fuerza de Tareas del Este en el Comando Sur de los Estados Unidos (JIATF-E) en Key West, Florida. Los lingüístas de lengua española de la NSA y los operadores de intercepción de señales en Key West, Sabana Seca en Puerto Rico, y el Centro de Operaciones de Seguridad Regional (RSCO) en Medina, Texas, también asistieron en la provisión de inteligencia de comunicaciones a los militares y altas autoridades estadounidenses sobre el progreso del Golpe de Estado.

Desde el este de Colombia, el peronal militar contratado por EU y de la CIA, ostensiblemente usados para operaciones antinarcóticos, estuvieron proveyendo apoyo logístico a los miembros principales del Golpe.

Las patrullas aéreas que operaban desde el Cuartel de Operación Avanzada de EU (FOL, por sus siglas en inglés) en Manta, Ecuador, también apoyaron con trabajo de inteligencia los movimientos militares contra Chávez. Naves adicionales de la Armada estadounidense en un ejercicio de entrenamiento, fuera de su rango de operaciones en el Área de Operaciones del Sur de Puerto Rico de la Armada de EU, también participaron del evento contra Chávez, por si era requerida una evacuación militar de de los ciudadanos estadounidenses en Venezuela. Las naves incluían al portaaviones USS George Washington y a los destructores USS Barry, Laboon, Mahan y Arthur W. Radford. Algunos de estos barcos tenían a bordo Unidades de Apoyo Directo de la NSA para proveer señales de inteligencia adicionales de apoyo a las operaciones especiales de EU y al personal de inteligencia desplegado en el terreno en cooperación estrecha con la Armada de Venezuela y a todo lo largo de la frontera, del lado colombiano.

La polémica sobre que el gobierno del Narco Estado de Colombia (otra vez, con el hombre del NY Times Juan Forero como su agente de prensa) había acusado al gobierno de Chávez en Venezuela de proteger a los rebeldes colombianos parece particularmente hipócrita, dada la confirmación de que el territorio colombiano fue usado por las fuerzas estadounidenses en el fallido intento de Golpe. Noten también que la cobertura para la operación militar antidemocrática fue “operaciones antinarcóticos” que “proveyeron apoyo logístico a los miembros principales del Golpe”.

En suma: el esfuerzo de los dólares de los impuestos estadounidenses para promover a Carlos Ortega como cabeza del sindicato petrolero fue hecho, mucho tiempo antes, para tener un barniz “obrero” para la Revuelta de los Mocosos Malcriados. La oligarquía no podía soportar el hecho de que, por vez primera en Venezuela, hubiera una democracia verdadera para la mayoría de la gente, que eligió a Chávez. Ni podía manejar la realidad de que era ahora vista por la mayoría venezolana como lo que en realidad era: una oligarquía. Por lo que el corrupto líder sindical fue traído para dar una falsa imagen de diversidad de clases. Entonces el gasto real de los contribuyentes estadounidenses se dio en forma de una masiva operación militar y de inteligencia estadounidense.

Pero volvamos al jueves 11 de abril por un momento: con cinco cadenas de televisión pasando libremente anuncios cada diez minutos, urgiendo a la ciudadanía a unirse a la marcha, y los 400 mil miembros del sindicato petrolero, la Cámara Nacional de Industria y Comercio, y la jerarquía de la iglesia católica promoviendo las paradas para crear la ilusión de una revuelta popular, sólo consiguieron entre 50 y 150 mil gentes en las calles de Caracas para protestar contra Chávez (Caracas tiene dos millones de habitantes y Venezuela 24).

La manifestación, supuestamente en apoyo a la huelga de los petroleros apoyados por los negociantes, fue anunciada en un principio para marchar hacia las agencias petroleras del Estado. Pero una vez que los líderes – con la ayuda de las televisoras (molestas con Chávez por el pago de impuestos como cualquier otra empresa y por primera vez en su historia) – hubieron reunido a la multitud, cambiaron la ruta de la marcha y llevaron a sus ovejas a un matadero ya preparado.

La marcha – pobre en tamaño comparada con las multitudes que habría de tomar las calles para oponerse al Golpe en los días siguientes fue guiada por los golpistas hacia el Palacio Presidencial de Miraflores, donde varios miles de simpatizantes de Chávez ya estaban reunidos.

Como informaron los medios en inglés – incluyendo a los cuatro jinetes de la simulación: AP, Reuters, NY Times y CNN – se dispararon tiros, entre 10 y 30 personas murieron y algo así como cien fueron heridas.

La pregunta sobre de dónde vinieron esos disparos aparece explosivamente.

El testigo en Caracas Greg Wilpert informó el viernes 12, en un artículo para commndreams.org – y enlazado de inmediato por Narco News – que la mayoría de los muertos y heridos eran simpatizantes de Chávez. Wilpert siguió informando que, ahora que el gobierno constitucional de Chávez ha sido restaurado, espera que la lista de los mártires sea entregada (interesante, cómo los golpistas nunca dieron la lista de muertos), y que la lista mostrará que la mayoría de los asesinados era simpatizantes de Chávez. Wilpert también se manifiesta en espera de la entrega de cintas de video que muestran a los culpables detrás de la provocación armada: un grupo extremista anti Chávez llamado “Bandera Roja”.

Pero Ap, Reuters, el New York Times, CNN y muchos otros medios informativos en inglés reportaron, sin apoyar sus afirmaciones en fuente alguna, que los disparos vinieron del gobierno de Chávez. Repitieron esa insostenible especulación como un hecho una y otra vez. Y el Secretario de Prensa de la Casa Blanca Ari Fleischer afirmó que Chávez “había ordenado” los disparos. Todo esto saldría con el lavado de los días siguientes. Es suficiente decir: los principales medios tuvieron la historia equivocada, intencionadamente equivocada, para culpar a Chávez de los violentos actos de sus oponentes.

Chávez nunca renunció

Los cuatro jinetes de la simulación – AP, Reuters, el New York Times y CNN – y virtualmente toda la prensa comercial infomaron que Chávez “renunció” desde su oficina luego de los disparos.

Todos ellos han sido subsecuentemente forzados a cambiar sus historias, porque el hecho más claro que emergió de este drama es que el Presidente Chávez nunca renunció.

Ellos no comprobaron sus informaciones. Eso es simplemente un hecho. Algunas notas de los medios más grandes fueron tan lejos como inventar ficciones más extremas, apuntando a retratar a Chávez como un cobarde o un bufón. El jueves 11 por la noche, el Dow Jones Newswire dio una historia titulada “El Presidente de Venezuela Hugo Chávez fue visto dejando el país-reporte”. Los líderes del golpe fueron tan lejos como para hacer circular una mentira, repetida infinitamente por la prensa estadounidense: que Chávez se había comportado tímidamente, y que había solicitado permiso para volar a otro país (muchos informes presumieron que se trataba de Cuba).

El Dow Jones Newswire – la agencia de prensa del Wall Street Journal – repitió ese título NUEVE veces antes de que terminara esa noche. Incluso luego de reportar que Chávez estaba bajo arresto en Venezuela. Dow Jones (sabiendo muy bien que los presentadores de noticias por radio en todos los Estados Unidos leen los titulares al aire la mañana siguiente) persistió en titular la historia así:

“REPETICIÓN-El Presidente de Venezuela Hugo Chávez fue visto dejando el país-reporte”.

Ese jueves en la noche el periodismo en América tuvo su hora más oscura. Su cinismo y simulación sólo podría ser rebasado por lo que habría de venir… el viernes.

VIERNES 12 DE ABRIL, 2002: LA DEMOCRACIA SECUESTRADA, DÍA DOS

Los lectores del New York Times se despertaron el viernes 12 por la mañana lo que debería mostrarse, en retrospectiva, como la renuncia de Juan Forero a una carrera de supuesto periodista. Forero escribió:

“Chávez, de 47 años, un exaltado populista que dijo que reharía Venezuela para beneficio de los pobres, fue obligado a reunuciar en una reunión con tres oficiales del ejército hacia las 3 de la mañana de hoy…”.

Forero estaba, igual que ahora, en el “modo” desinformativo. Afirmó que Chávez, durante su presidencia, había “tomado el control de la legislatura”, negándose a clarificar que el electorado venezolano votó en las urnas rectamente y con justicia, el estilo americano, por miembros de la Asamblea Nacional que apoyaran la Revolución Bolivariana de Chávez.

El viernes, la junta militar que había arrestado y encerrado al presidente a punta de pistola, sin haberlo acusado legalmente de ningún crimen, instaló al presidente nacional de la Cámara de Industria y Comercio, un petrolero y número uno en la operación golpista, Pedro Carmona, como “presidente”.

Algunos de los primeros actos de Carmona: abolió la Asamblea Nacional electa, disolvió la constitucionalmente establecida Corte Suprema e incluso cambió el nombre del país de República Bolivariana de Venezuela al viejo y plano República de Venezuela.

De este modo, en nombre de detener a un “autócrata”, un “dictador”, un “autoritario” y otros epítetos lanzados por Forero y los Jinetes de la Simulación, el Golpe instaló a un dictador de veras, Pedro Carmona: no elegido, mentalmente inestable, tan mercurial como para demandar la abolición de la Asamblea Nacional, y quien comenzó una cacería de brujas casa por casa para atrapar a los miembros del gabinete, asambleístas y líderes políticos en Venezuela.

“No podemos permitir que un tirano dirija a la República de Venezuela”, dijo el vicealmirante Héctor Rafael Ramírez según Forero. El vicealmirante estaba escupiendo estas palabras… en el preciso momento en que daba posesión a un tirano para dirigir la República de Venezuela.

Fue en este día que la clase dueña de los medios comerciales mostró su verdadero rostro como un enemigo completo de la democracia.

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), dominada por los oligarcas dueños de periódicos en América Latina, cuya definición de “libertad de prensa” es más bien su libertad para manejar sus intereses comerciales con un máximo benficio político y económico, dieron un comunicado ese día:

“El Presidente Robert J. dijo hoy que los eventos políticos en Venezuela demuestran a las naciones de todo el mundo que no puede existir verdadera democracia sin libertad de expresión y de prensa”.

Como en la dialéctica invertida de Forero de “democracia o dictadura”, el comunicado de prensa de la SIP era positivamente orwelliano. Repitiendo sus anteriores quejas de que “la actitud beligerante e intolerante [de Chávez] hacia los periodistas y los medios” (léase: los discursos del presidente criticando la simulación de unos medios que sirven sólo a la riqueza y niegan voz a la mayoría) de alguna manera constituyeron interferencias en la libertad de prensa, la SIP mostró sus verdaderos colmillos al aprobar una dictadura militar sobre un gobierno electo democráticamente.

“Éste es un clásico ejemplo para el nuevo gobierno encabezado por Pedro Carmona, que esperamos cambiará las cosas, repetará la libertad de prensa y alentará la independencia del poder judicial, y de esta forma, asegurará la restauración de la verdadera democracia”, añadió Cox.

Cox y su grupo de periodistas falsos invirtieron la pregunta del día. Declarando que “no puede existir verdadera democracia sin libertad de expresión y de prensa”, olvidó su reverso: no puede existir libertad de expresión y de prensa sin verdadera democracia.

La SIP perdió toda la ilusioria credibilidad que tenía con esa salvaje aprobación de un Golpe militar.

La SIP, en vez de defender los valores democráticos, se volvió parte del Golpe.

Como dijo el director y editor de periódicos mexicano Mario Menéndez Rodríguez – el creador del término “periodismo auténtico”, el periodista americano con más experiencia en la cobertura de revoluciones y contrarrevoluciones en el hemiferio, y nuestro victorioso coacusado en la decisión de la Corte Suprema de Nueva York que estableció derechos de la Primera Enmienda para los periodistas por Internet: “Conocerás el verdadero carácter de un periodista por cómo se comporta durante las crisis”.

El Presidente de la SIP Robert J. Cox – como muchos otros – reveló su verdadero carácter en estos Tres días que sacudieron a los medios. En una meritocracia sería inmediatamente rebajado a reportero para aprender todo de nuevo. Recomendamos que él y otro como él, que han dado la espalda a uno de los valores más importantes de cualquier sociedad libre – la protección de la democracia electoral contra la dictudura militar impuesta – se regresen a lo elemental. Cox y los otros pueden comenzar por leer nuestras “24 preguntas ‘de Golpe’ para periodistas”, y haciendo la tarea escolar respondan en esas preguntas.

Después de todo, tendrán el tiempo ahora: nada de lo que hace el jefe de la SIP tendrá credibilidad alguna de ahora en adelante.

En esas horas del viernes 12, la situación parecía desesperanzada. El poder absoluto había estrangulado la democracia en nuestra América, y los medios comerciales se habían vuelto las damas de companía de la junta militar.

Y entonces, milagrosamente, llegó la caballería.

El Contragolpe del periodismo auténtico

Entonces, el viernes en la noche, lo que la historia llamará “el Contragolpe del periodismo auténtico” comenzó, cuando el periódico en línea VHeadline.com y su editor en jefe Roy S. Carson, el editor de noticias Patrick J. O’Donoghue y 14 reporteros a través de Venezuela empezaron a romper el bloqueo informativo.

Entre los muchos periodistas auténticos que volcaron la marea, Carson se merece la medalla al valor democrático. A las 11 am del jueves 11, antes de que ocurriera el Golpe, su sitio VHeadline.com entró al taller para mantenimiento. Y llovía sobre mojado: Carson se levantó el viernes recobrándose de una cirugía ocular que había tenido el día anterior, mas apenas supo del Golpe se levantó de la cama y cambió la historia de América. Su sitio no estaba operando, pero Carson, sin desalentarse, comenzó a enviar alertas por email que fueron publicadas por Narco News, Indy Media y muchos otros entre los del Renacimiento del Periodismo Auténtico.

A las 7:30 de la noche del viernes 12, VHeadline.com tradujo y distribuyó, vía email, los primeros decretos del instalado por el régimen militar, el petrolero Pedro Carmona. La distribución global del “Decreto de la Junta Transicional” en Internet borró de un plumazo todas las ficciones repetidas por los medios masivos sobre quién era el dictador de veras:

Caracas, viernes, abril 12, 2002 – 7:30 pm

Artículo 1 – Pedro Carmona Estanga es designado Presidente de la República de Venezuela.

Artículo 2 – El nombre de la República de Venezuela es restablecido.

Artículo 3 – Los legisladores titulares y sustitutos de la Asamblea Nacional (AN) quedan suspendidos de sus puestos…

El decreto también demoraba las nuevas elecciones presidenciales hasta un año y establecía:

“El Presidente y su gabinete podrá remover o designar transitoriamente a los funcionarios de las oficinas nacional, estatales y municipales para garantizar la democracia institucional y el adecuado funcionamiento del Estado… La reorganización de las oficinas públicas se decreta con el propósito de que recuperen su autonomía e independencia, y para asegurar una transición pacífica y democrática, “de este modo, sacando de sus puestos ilegítimamente al presidente y los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), al Contralor, al Abogado General, al Defensor del Pueblo y los miembros del Colegio Nacional Electoral (CNE)”.

El decreto tambén suependía 48 leyes aprobadas constitucionalmente por el gobierno de Chávez y la Asemblea Nacional el 2001.

Ciertamente, dictadura contra democracia

Los archivos de VHeadline.com de sus alertas de email, de abril 11 al 13, están ahora en línea (el sitio regresó a la acción el sábado 13 por la tarde) en:

http://www.vheadline.com/p1

Las actualizaciones están archivadas en orden cronológico inverso (en otras palabras, para un recuento paso a paso hay que ir de abajo hacia arriba). Los historiadores del Golpe, y los estudiosos del Renacimiento del Periodismo Auténtico, podrán consultar esos archivos de VHeadline.com en los años por venir.

Entonces llegó el sábado y cambió la marea.

SÁBADO 13 DE ABRIL, 2002: EL COLAPSO DE UN GOLPE

Mientras los lectores del New York Times se levantaban a leer una apestosa nota de Juan Forero sobre el nuevo dictador – titulada, increíblemente, “Gerente y conciliador – Pedro Carmona Estanga” – en la que Forero repetía la mentira de que Chávez “fue obligado a renunciar”, los medios independientes en líne comenzaron a retomar el micrófono. Entre los factores que, en retrospectiva, movieron a los consumidores de noticias de todo el mundo a buscar fuentes en línea, está que las notas informativas oficiales de Forero, AP, Reuters, CNN y otros se habían puesto tan obviamente de un solo lado. Ciertamente, se relamieron con eso que erráticamente llamaron la caída de Chávez. Pero el Times y los otros dieron el paso en falso de la arrogancia: subestimaron la habilidad del público para no tragarse su venta de Carmona-el-dictador como legítimo “presidente”.

Forero escribió:

“Carmona no es un mega industrial por sus propios medios”, dijo el consultor político Eric Ekvall, “Carmona es un hombre que siempre trabajo o estuvo involucrado en el sector de negocios, pero siempre como gerente. No es uno de la elite establecida, con su propia fortuna, su propio banco”.

Mientras Forero y otros reporteros comerciales de lengua inglesa estaban basándose en fuentes de la embajada, oligarcas como Ekvall, y la sesgada cobertura de los eventos hecha por la televisión venezolana, VHeadline.com y su equipo de reporteros estaban corriendo una apuesta a través de la censura oficial.

A la 1:50 pm del sábado 13, VHeadline.com destapó la historia de que el vocero de la Asamblea Nacional había rechazado el decreto del dictador Carmona aboliendo al electo poder legislativo (los legisladores “abolidos” anunciaron más tarde ese sábado que sesionarían formalmente de todas maneras).

Momentos después, VHeadline.com informó que las protestas habían estallado en las villas de Caracas contra el dictador impuesto por los militares (esto derivó en una polémica porque las cinco cadenas de televisión venezolanas habían decidido concertadamente no informar sobre manifestaciones contra el Golpe; VHeadline.con ibtenía su información directamente de las calles).

Más adelante esa tarde, VHeadline.com tradujo un comunicado de las organizaciones más grandes de derechos humanos de Venezuela, condenando el Golpe y los arrestos ilegales de líderes políticos electos hechos por la dictadura de Carmona.

Y así fue: a las 4:38 pm, los disturbios se iniciaron en los vecidarios populares de la capital. 4:56 pm: un líder de la junta militar admite en la radio que Chávez nunca renunció. 6:40 pm: “Dos diarios nacionales y una cadena privada de televisión han impuesto un bloqueo absoluto de noticias”.

Y el punto de cambio más crucial de todos: soldados rasos y oficiales de la base de Maracay, la más grande del país, rechazaron a la junta militar y comenzaron un Contragolpe (Maracay es la base donde los aviones de combate F16 de Venezuela están estacionados, y un nervioso Washington comenzó a preocuparse acerca de los campos petrolíferos que proveen el 15 por ciento del petróleo importado por los Estados Unidos).

En las calles de virtualmente casi cada ciudad y pueblo de Venezuela, los pobres, como Chávez predijo un día antes del Golpe, “bajaron de las colinas”. El océano de cuerpos se puso a sí mismo entre la historia y la dictadura. Las tropas de Carmona comenzaron a abrir fuego contra las multitudes indiscriminadamente, la misma conducta de que acusaron al gobierno de Chávez y que creó un pretexto para el Golpe militar.

Las morgues y hospitales se llenaron con los muertos y heridos civiles. Los soldados de todo el país rompieron lanzas con los oficiales, reclamaron el palacio presidencial para la Revolución Bolivariana, y forzaron a los altos mandos militares a comenzar una retirada desde la imposición de Carmona.

“Oh, cómo los pobres se aman unos a otros”, escribió John Reed en su clásico de principios del siglo XX, Diez días que estremecieron al mundo. La mayoría pobre de Venezuela, no vista y no escuchada por los medios en inglés, oscurecida por las cinco cadenas de televisión de los oligarcas de Venezuela, vinieron para terminar con una mentira de meses de desinformación por parte de los medios establecidos, que afirmaban que Chávez había perdido el apoyo popular.

¿No es ésta la historia de nuestro tiempo? Un medio tan preocupado por complacer a ricos consumidores, para así atraer aún más ricos anunciantes, que ha olvidado el motivo por el que goza de las protecciones de la Primera Enmienda: en democracia, todas las voces deben ser escuchada.

Y todos los oídos deben poder escuchar esas voces. Así como todos los ojos deber poder ver: ¿No es eso lo que establece la misión de los medios de información?

Millones de personas alrededor del mundo han leído Narco News, pero nunca olvidamos que cada lectura la hace un par de ojos a la vez. Los ojos de la periodista Meri Ranut en Trinidad y Tobago – apenas a siete millas de la costa de Venezuela, en el Caribe – estaban buscando información mientras ocurrían los eventos. Insatisfecha con el bloqueo informativo de los medios venezolanos controlados por la oligarquía, y la falsa información difundida por los medios en inglés, se conectó a Internet y encontró estas páginas. Su peródico, Trinicenter.com, como muchas otras publicaciones en línea, ayudó a cambiar una honda por miles de piedras lanzadas en todas direcciones hasta que la mentira de Goliat – “Chávez renunció” – cayó a tierra con un ruido que se escuchó en todo el mundo. La periodista auténtica Meri Ranut analizó lo que acababa de ocurrir:

Dónde, si no en las fuentes noticiosas de Internet, la historia actual en Venezuela se habría hecho pública.

Sin las vanguardias de Internet, el golpe en Venezuela y el golpe informativo hubieran pasado sin revisión o enterrados bajo los prejuicios de muchos con la actitud de “Otro golpe centroamericano, nada nuevo”.

Durante 48 horas los grandes medios, como BBC y CNN, dieron muy pocas noticias acerca del apoyo popular a Chávez, que llevó a la calle la demanda de su reinstalación. No mantuvieron al público al día sobre cosas como el hecho de que hubo tres cambios de liderazgo. En vez de eso, trataron de machacar con que Chávez (el líder democráticamente elegido) “había renunciado”, una renuncia que ninguno de ellos confirmó, ya que Chávez no tenía acceso a los medios.

Un renuncia a punta de pistola no puede considerarse válida. Esto fue otro claro caso de propaganda distorsionada…

Ahora que los medios independientes de Internet han cumplido con su labor de informar al público, los grandes medios no tienen otra alternativa que comenzar a sacar los puntos y piezas que estaban escondiendo.

Repentinamente están mostrando a los simpatizantes de Chávez en las calles, demandando su reinstalación, y como podemos ver, no son cientos sino miles, muchos miles más de los que habían mostrado pidiendo su remoción…

Las lecciones de la hipocresía de los poderes estadounidenses y algunos europeos se están aprendiendo rápidamente porque Internet está probando ser la redacción de prensa más grande jamás establecida. Los Estados Unidos no puede apagar todos los sitios web en el mundo de una sola vez; pueden bombardear los edificios de los medios independientes o apoyar sus grandes negocios al inflar estos medios pequeños, pero los sitios web pequeños y no comerciales son el verdadero reto.

Internet muestra cuán es innecesario un edificio que puede ser bombardeado, o una estructura fácilmente identificable, para proveer noticias y puntos de vista alternativos. Sólo se necesita una computadora, una línea de teléfono e información, y adivinen qué, no se tiene que ser dueño de eso. Sólo vayan a su biblioteca local o a un café Internet.

El golpe en Venezuela ha sido desenmascarado con la ayuda de los envíos de los medios independientes pequeños en apoyo de los derechos de la gente común.

El pueblo deberá siempre recordar esto.

El momento de madurez del Periodismo Auténtico – sobre todo el periodismo en línea – rompió el bloqueo informativo y rechazó permitir que la simulación continuase.

La Revolución Bolivariana de Venezuela de la mayoría pobre ganó mucho más, pero mucho más, que su propio país. Ha conseguido la primera gran derrota en la política de simulación de Washington contra la democracia, y las fichas de dominó apenas han comenzado a caer.

Bolivia 2008
Morales expulsó al embajador de EEUU por conspirar contra el Gobierno
El presidente boliviano, Evo Morales, expulsó e10 de septiembre al embajador de Estados Unidos en La Paz, Philip Goldberg, a quien declaró “persona no grata” por “conspirar para buscar la división de Bolivia” y pidió a la Cancillería que le notifique la decisión.

Durante un acto en el Palacio de Gobierno con la juventud en el que inauguró el plan Mi primer empleo digno para los jóvenes, Morales dijo que “sin miedo a nadie, sin miedo al Imperio, declaro ante el pueblo boliviano persona no grata al embajador de Estados Unidos”.

De igual modo, pidió al canciller, David Choquehuanca, “que cumpliendo con los marcos legales y diplomáticos haga del conocimiento al embajador de la decisión para que retorne a su país”.

El presidente aseguró que el embajador “es un experto en dirigir conflictos separatistas” y que “conspira y busca la división de Bolivia”.

Recordó que Golberg, entre 1994 y 1996, trabajó como “jefe de oficinas del Departamento de Estado para Bosnia durante la guerra separatista de los Balcanes”, y que luego entre 2004 y 2006 fue jefe de misión en Pristina, Kosovo, y “allí consolidó la separación o independencia de esa región, dejando miles de muertos”.

Asimismo, lamentó que existan algunos grupos en el país andino “que no sienten las necesidades del pueblo” y que atentan contra los recursos naturales y las instituciones públicas, en referencia a las tomas de locales e instalaciones petroleras ocurridas en los últimos días.

“Está en juego la democracia”, dijo, al hacer un llamado a los bolivianos para que tengan mayor conciencia sobre el proceso de cambio que se desarrolla en Bolivia.

Señaló que es obligación del Gobierno y del pueblo defender la unidad del país. “Siento que es importante hacer una profunda reflexión y pensar en nuestra patria, trabajar por el pueblo”, expresó.

El mandatario dijo que sólo los pueblos organizados han logrado defender el estado de derecho y convocó “a los movimiento sociales a defender la democracia y la unidad del país”,

Bolivia había pedido prudencia a EEUU

En reiteradas oportunidades, el Gobierno de Bolivia ha llamado la atención al embajador de Estados Unidos para que “fuera más prudente en sus relaciones con políticos opositores al gobierno de Evo Morales”.

Una reunión del embajador con el ultraderechista prefecto del departamento de Santa Cruz (este), Rubén Costas, celebrada el pasado mes de agosto, hizo que el canciller de Bolivia lo convocara para que le explicara el motivo de su reciente encuentro.

El canciller señaló, en esa oportunidad, que hay acciones que “en momentos delicados, pueden traer consecuencias mayores” en las relaciones bilaterales.

Por su parte, el embajador Goldberg admitió que se reunió con el prefecto Costas, aunque aseguró que fue una “reunión pública” que es parte de la actividad diplomática que realiza.

Contrariamente a la versión del diplomático fuentes de la Embajada de Estados Unidos en La Paz señalaron que la reunión fue reservada.

Con esta polémica reunión con el prefecto opositor Costas, es la sexta vez que el embajador estadounidense Goldberg fue llamado a declarar por irregularidades en su gestión en el país andino.

En otro caso, el gobierno del presidente Evo Morales anunció, en el mes de febrero, que elevaría una denuncia ante congresistas de Estados Unidos por las acciones conspirativas que realiza la embajada norteamericana a través de la estadounidense Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés).

En junio de este año, el ministro de Gobierno de Bolivia, Alfredo Rada, denunció que la labor de Goldberg en Bolivia se ha caracterizado por ser “más política que diplomática”.

Chávez se solidarizó con Bolivia

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se solidarizó este miércoles con su homólogo de Bolivia, Evo Morales, quien enfrenta una arremetida de las fuerzas imperialistas, que usan a la extrema derecha boliviana para armar la más reciente intentona golpista.

“El presidente Morales está frente a su pueblo defendiendo la soberanía de Bolivia, y nosotros estamos con él”, dijo Chávez, al referirse a los graves hechos de violencia registrados en las últimas horas en la nación andina, denunciados por el Gobierno como un “golpe civil”.

Señaló que se trata de una “arremetida de las fuerzas imperialistas y de los pitiyanquis de la extrema derecha de Bolivia” y adelantó que en horas de la noche se comunicaría con el mandatario boliviano.

“Esta noche voy a tratar de hablar con él para tratar de buscar más información sobre la situación de Bolivia”.

Recordó que “aquí (en Venezuela) también pretenden volver a recalentar las calles, lanzar un golpe de Estado, matar el presidente, no van a poder con nosotros”.

Atentado contra gasoducto

Evo Morales también condenó los hechos ocurridos en el oriente del país, durante la mañana de este miércoles, cuando grupos opositores atentaron contra un gasoducto al sur de Bolivia.

“Es una abierta provocación al proceso de cambio y a la nacionalización de los recursos humanos”, refiriéndose a los prefectos opositores a quienes llamó “enemigos permanente de la patria y del pueblo”.

Los actos violentos en contra del gasoducto causaron la disminución en un diez por ciento de la exportación de gas natural hacia Brasil, informó la empresa Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

El presidente de YPFB, Santos Ramírez, denunció en una rueda de prensa en el Palacio de Gobierno que el atentado fue cometido por grupos de “paramilitares, fascistas y terroristas”, presuntamente organizados por fuerzas opositoras que desataron una ola de protestas sociales en el oriente y el sur del país.

El atentado ha ocasionado “hasta este momento” la baja en los envíos de gas a Brasil de 30 a 27 millones de metros cúbicos diarios y dejará a Bolivia perdidas diarias por ocho millones de dólares.

Los grupos opositores de los departamentos de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, región que concentra el 85 por ciento de las reservas de gas del país, reclaman al presidente Evo Morales que devuelva los ingresos petroleros que les fueron reducidos en enero pasado.

Además, en el sur de Bolivia, grupos radicales de este movimiento también ocuparon en la madrugada de este miércoles, cerca de la localidad de Villamontes, una planta de envasado de gas licuado de petróleo en bombonas.

El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, anunció que a partir de este miércoles se dispondrá una “mayor presencia” militar en las instalaciones petroleras para evitar “los atentados criminales” en esa región productora de hidrocarburos.

Podrían darse cientos de antecedentes adicionales, incluidos diversos episodios de la historia mexicana y del resto del continente, la guerra de baja intensidad mantenida en contra de la soberanía cubana, el apoyo, financiamiento y entrenamiento de terroristas que luego son asignados a misiones en nuestra América, en fin, pero el espacio no sería suficiente, a pesar de los avances tecnológicos.

Fuentes:
http://www.narconews.com/tresdias.html
http://www.telesurtv.net
http://www.marxist.com/Latinam/guatemala_50_anos.html
http://www.terrorfileonline.org/es/index.php/Golpe_de_Estado_en_Chile,_11_de_septiembre_de_1973

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