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En México, el (des) gobierno federal (y los estatales y locales) llama constantemente a “respetar a las instituciones y mantenernos en el marco de la ley”. Esto lo usan como descalificación alas justas protestas y a los necesarios intentos, unos exitosos, otros todavía no, de hacer organización verdaderamente popular. Sin embargo, en el caso de la nueva etapa de guerra de exterminio contra la Tribu Yaqui, luego de construir una obra ilegal, como lo es el acueducto independencia (sobre todo), han mostrado un absoluto desprecio por la legalidad y las instituciones cuya defensa tanto pregonan.

En este contexto, y como una muestra más de que el único lenguaje que conocen los oligarcas, sea cual sea su camiseta (pri, pan, prd o morena) es la represión y la acción leguleya, han sido privados ilegalmente de su libertad nuestros compañeros y maestros de lucha Mario Luna Romero y Fernando Jimenez Gutierrez, acusados de delitos inventados (una especialidad de las autoridades mexicanas) y cometiendo todas las irregularidades posibles en los procesos (igualito que hace mancerda en el DF). Nuestros compañeros no son delincuentes, son unos guerreros dignos y valientes, a quienes pretenden acallar y doblegar mediante su ilegal retención en la carcel (distintas cárceles, para dejarlos aún más aislados y dificultar las acciones de la defensa y los apoyos solidarios). No entienden los (des)gobernantes que ellos renunciaron hace mucho a su individualidad para asumir las tareas que les mandata su pueblo, y que no habrá ninguna fuerza capaz de doblar su voluntad firme.

No importa si las acciones injustas provienen de la federación o del gusano de Sonora, finalmente solo se tiran la bolita jugando a la federacioncita, pero sirven a los mismos intereses perversos del capital internacional.

En estos momentos estamos invitando a quienes desde su corazón lo sientan, que compartan unas palabras solidarias con nuestros hermanos Fernando y Mario. Si así lo deciden, pueden hacernos llegar sus cartas a la dirección de correo yaqui.namakasia@riseup.net y ya veremos nosotros cómo le hacemos para entregarles físicamente una copia. Sus corazones se lenaran de gozo al saber que su palabra sigue sonando fuerte y alcanzando nuevos horizontes.

¡Que el tambor yaqui siga sonando!
¡Námakasia!

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About Author: asbaeza