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Tomado de plumadisidente

Mientras en otros países médicos y enfermeras reciben multitudinarios aplausos desde los balcones de cada hogar en reconocimiento por su incansable espíritu de servicio, en México el personal médico es agredido por parte de personas que temen ser contagiadas de covid-19.

Cada día una nota nueva nos informa sobre una enfermera llorando porque le arrojaron cloro y hasta café hirviendo o de un joven médico expulsado de su propia vivienda por vecinos ignorantes y prejuiciosos.

¿Qué clase de sociedad es la mexicana al no respetar el ejército de batas blancas que probablemente mañana te salvaran la vida?

México no esta educado para lo que se viene, somos lastimosamente un país de tercermundistas, aquí quién intenta redimir saldrá “crucificado”.

Cada gobierno tiene en parte la culpa al vilipendiar la noble profesión de los médicos en el sector público cuando les pagan menos que a un militar o que a un diputado y cuándo los dejan sin insumos para enfrentar epidemias.

En este país se valora más a quién te desaparece y a los parásitos del congreso que a quién te salva la vida en el quirófano y no parece que esto vaya a cambiar dentro de poco.

No los podemos dejar solos en el campo de batalla, urge que el Gobierno Federal acate las medidas necesarias para equiparlos de herramientas biomédicas dignas y seguras, la negligencia ya nos costo hasta el momento la vida de 3 médicos y una enfermera que fue operada de urgencia con una cesárea dejando a su bebe huérfano.

Tragedia tras tragedia se van sumando cuando la sociedad y gobierno no son responsables y se comportan como infantes en berrinche queriendo llevar siempre la contraria a las recomendaciones.

No es justo que mientras aquellos héroes arriesgan sus vidas en un hospital para salvar vidas, familias enteras salgan de vacaciones en plena contingencia sanitaria ni que el congreso de la república siga votando a favor de recortes millonarios en el sector salud.

De mi parte a todo el personal médico que ponen en riesgo su propia vida para que miles de enfermos respiren les doy las GRACIAS, ustedes en la primera línea del combate son nuestra enorme promesa de esperanza.

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