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Tomado de jornada

Denuncia una «traición del estado»

Timochenko pide perdón y aclara: «los que seguimos con el proceso de paz somos más»

Afp, Europa Press, Ap, Sputnik, Prensa Latina y Xinhua

Periódico La Jornada
Viernes 30 de agosto de 2019, p. 24

Bogotá. Vestido de traje verde oliva, Iván Márquez, ex número dos de la disuelta guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), reapareció para proclamar, en un video grabado en la selva y subido ayer a Internet, que retomó las armas junto con otros jefes rebeldes que se apartaron de los acuerdos de paz firmados en 2016 con el gobierno de Juan Manuel Santos para acabar con más de medio siglo de confrontación.

El presidente colombiano, Iván Duque, ordenó una ofensiva contra quienes llamó “banda de narcoterroristas que cuenta con el albergue y el apoyo de la dictadura de (el mandatario) Nicolás Maduro” en Venezuela. Desde la Casa de Nariño, sede de gobierno, expuso: «debemos tener claridad de que no estamos ante el nacimiento de una nueva guerrilla».

A su vez, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) ordenó la captura de los ex guerrilleros que anunciaron el retorno de las armas.

Rodrigo Londoño, también conocido como Timochenko, quien fue el máximo comandante de la ex guerrilla y ahora es dirigente del partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, que conservó las siglas de las FARC, pidió «perdón» tras el anuncio de Márquez, jefe del equipo negociador del proceso de paz.

A Márquez se sumaron Jesús Santrich, el otro negociador de los históricos acuerdos suscritos en La Habana (shorturl.at/mORYZ), y el ex líder guerrillero Hernán Darío Velásquez, conocido como El Paisa.

«Le pedimos perdón al país y a la comunidad internacional porque ellos fueron, en un momento dado, nuestros voceros. Se apartaron del proceso y ahora tienen que responder», declaró Timochenko.

«Sin embargo, tenemos que avanzar. Esto crea una situación que puede ser aprovechada por los enemigos del proceso de paz; los que seguimos somos más y, modestia aparte, somos mejores», agregó Londoño, quien aseguró que más de 90 por ciento de los desmovilizados están «comprometidos con el proceso de paz» y no tienen interés en sumarse a las disidencias.

«Nuestro compromiso hoy más que nunca, como mayoría, como partido, como país, es la paz, la defensa y cumplimiento del acuerdo. Se equivocan quienes se alejan de la paz, como quienes la han atacado siempre», tuiteó Londoño.

Flanqueado por Santrich y El Paisa, Márquez aseveró: «Ha comenzado la segunda Marquetalia (cuna histórica de la rebelión armada) bajo el amparo del derecho universal que asiste a todos los pueblos del mundo de levantarse en armas contra la opresión».

En el video, que dura 32 minutos, los tres líderes rebeldes están acompañados por 17 hombres y mujeres con fusiles. Al fondo, una pancarta colgada en la que se lee Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-EP.

«La perfidia, la modificación unilateral del texto del acuerdo, el incumplimiento de los compromisos por el Estado, los montajes judiciales y la inseguridad jurídica nos obligaron a regresar al monte», sostuvo Márquez, quien no había aparecido públicamente desde hace un año, y no se presentó como comandante.

«Es la continuación de la lucha guerrillera en respuesta a la traición del Estado a los acuerdos de paz de La Habana», añadió, y expuso que el grupo armado buscará «coordinar esfuerzos» con el Ejército de Liberación Nacional, y «con aquellos compañeros que no han plegado sus banderas».

Uriel, comandante del Frente de Guerra Occidental del ELN que opera en el departamento de Chocó, saludó el llamado en redes sociales.

Márquez, quien anunció una «nueva modalidad operativa» que se excluye de los secuestros con fines económicos, tiene 64 años. Su nombre verdadero es Luciano Marín y antes de empuñar las armas por primera vez, en la década de los 80, fue seminarista, estudió filosofía y militó en el Partido Comunista.

Santrich, cuyo nombre es Seuxis Pausias Hernández, fue congresista por las FARC y fue detenido en Colombia en 2018 por sospechas de conspirar para traficar cocaína a Estados Unidos. Estuvo un año detenido y desapareció en julio tras ser liberado por una orden judicial. Washington solicitó su extradición.

El Paisa comandó durante más de dos décadas la principal fuerza élite de la disuelta guerrilla, conocida como la columna Teófilo Forero, e integró la dirección de las FARC. Es acusado por las autoridades de múltiples asesinatos y secuestros y pesan sobre él 10 condenas por «homicidio y terrorismo» y 27 por «secuestro».

De acuerdo con Márquez, la grabación fue realizada en la selva del departamento de Guainía, sureste de Colombia, en la frontera con Venezuela. Fuentes de inteligencia dijeron al diario El Tiempo que el video habría sido grabado del lado venezolano.

Tras el acuerdo de paz y «el desarme ingenuo de la guerrilla a cambio de nada», las muertes en Colombia no han cesado por distintos factores, principalmente el tráfico de drogas, aseveró Márquez. «En dos años, más de 500 líderes del movimiento social han sido asesinados y ya suman 150 los ex guerrilleros muertos en medio de la indolencia e indiferencia del Estado», denunció.

La Fundación Paz y Reconciliación registró entre el 24 de noviembre de 2016 (cuando se firmaron los acuerdos de paz) y el 12 de agosto pasado fueron asesinadas 106 ex combatientes que se reincorporaron a la vida civil.

Márquez dijo que el ex presidente Santos (2010-2018), distinguido con el Nobel de la Paz, no evitó que el actual gobierno hiciera «trizas» el acuerdo. Además, denunció que Duque se entromete indebidamente en los asuntos de Venezuela en favor de los «intereses» de Estados Unidos.

Después de la difusión del video, el presidente Duque solicitó a la justicia reactivar las órdenes de captura contra los líderes rebeldes, a quienes acusó de burlarse de la paz, ofreció una recompensa de alrededor de 863 mil dólares por cada uno de los que aparecen en la grabación, y ratificó su «compromiso» con los ex combatientes.

El ex mandatario y senador ultraderechista Álvaro Uribe, mentor de Duque y detractor a los acuerdos de paz, pidió en Twitter que el pacto sea eliminado de la Constitución. «Aquí no hubo paz, sino el indulto para algunos responsables de delitos atroces a un alto costo institucional», escribió.

Unos 7 mil combatientes rebeldes y 6 mil milicianos entregaron sus armas a observadores de la Organización de las Naciones Unidas como parte del acuerdo negociado con el apoyo de Estados Unidos, Cuba y Noruega, para acabar una guerra que dejó unos 260 mil muertos y millones de desplazados durante 50 años.

Santos publicó en Twitter: «a los desertores hay que reprimirlos con toda contundencia», mientras «90 por ciento de las FARC sigan dentro del proceso de paz hay que seguirles cumpliendo».

La magistrada Patricia Linares, titular de la JEP, señaló en un comunicado que comenzará un trámite para despojar a Márquez y los demás ex guerrilleros que aparecen en el video de sus beneficios jurídicos, entre ellos la reducción de sentencias y su enjuiciamiento ante tribunales ordinarios.

El alto comisionado para la Paz, Miguel Ceballos, declaró a la radio RCN que percibía el anuncio como «una noticia triste para aquellos que genuinamente quieren seguir con la implementación de los acuerdos de paz».

La Organización de las Naciones Unidas reafirmó su apoyo a la paz, mientras los gobiernos de Estados Unidos, Ecuador, Argentina y España condenaron el regreso a las armas en Colombia. La etiqueta #SeguimosPorLaPaz fue tendencia durante el día en las redes sociales de Twitter y Facebook.

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