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Alberto Híjar Serrano

¨Nosotros somos la patria”, arengó la compañera con el megáfono a quienes cerraron la muy transitada avenida Miguel Ángel de Quevedo, cerca del ministerio público de Coyoacán donde estaban secuestrados los compañeros sorprendidos cuando trataron de impedir con una valla humana, la invasión de la banqueta a un lado del campamento de Santo Domingo Pedregales frente a las torres departamentales de Quiero Casa. Dos o tres señoras resultaron heridas por los disparos de balas de goma y los empujones de los granaderos.

Las redes sociales compañeras lanzaron la alerta roja y de inmediato llegaron compañeras y compañeros solidarios para exigir la liberación de los secuestrados y la devolución de los teléfonos celulares robados. Los portadores de cuchillos al ataque en Ciudad Universitaria, no ameritan captura por flagrancia, quizá porque los cuchillos eran para pelar papas. Los de Santo Domingo, en cambio, fueron asegurados violentamente de inmediato frente a la voluminosa descarga de cemento desde un carril de Aztecas 215 hasta la entrada de Quiero Casa, junto al manantial del que sigue manando agua potable que se va al caño. Los autos entrarán y saldrán y un buen día se hundirán. Son millones de litros los que se están desperdiciando, Mientras la Contraloría del Gobierno de la Ciudad de México ha dado entrada a la denuncia contra los caciques delegados extremadamente corruptos en Coyoacán: el hoy diputado Valentín Maldonado y su sucesor Mauricio Toledo. A la postre, los detenidos fueron liberados.

Patria entristecida vivió el quince y el dieciséis de septiembre sin cohetes, sin castillos pirotécnicos, sin fachadas y automóviles tricolores ni vestimentas charras y de china poblana, sin bigotones postizos ni huevos con confeti. Fue muy pobre la venta en los escasos puestos que año con año guardan su mercancía para la siguiente ocasión. Una gran melancolía, una gran vergüenza, se apreció en los restaurantes adornados y casi vacíos luego del triunfo del Canelo Álvarez quien tampoco portó calzones y bata tricolores.

Un camión congelador con 157 cadáveres fue abandonado en Guadalajara frente a unas casas; una balacera de sicarios que deja cinco muertos y ocho heridos en la plaza de los mariachis de Garibaldi, sigue a la sucesión de linchamientos apoyados por multitudes hartas de la injusticia de policías y ministerios públicos; una nueva gran fosa en Veracruz con más de 150 restos humanos, convoca a familiares de desaparecidos y secuestrados revisando jirones de ropa, alguna credencial borrosa, unos zapatos. Esto no es vida.

Los normalistas de Ayotzinapa compartieron su banda de guerra y su música popular en el Hemiciclo a Juárez pese a la desconexión de la energía eléctrica en el lugar. Pero el día 16 tuvieron que suspender el regalo al pueblo de México por la intervención de policías y granaderos. Por su parte, el Secretario de la Defensa Nacional, General Salvador Cienfuegos, atendió a su invitado especial: el General con mayor rango militar de Estados Unidos, comandante de las más criminales fuerzas armadas del planeta.

17 septiembre 2018

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About Author: asbaeza