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Tomado de jornada

19/S: El dolor y la esperanza

Muchos no creen que la tragedia calme el insaciable apetito del pulpo inmobiliario

Las 500 familias que habitaban la unidad se aprestan a defender el lugar donde han vivido varias generaciones

Reiteran su total rechazo a ser reubicados; ‘‘nuestro terreno no está a negociación’’, dicen en asamblea

Dueños y arrendatarios viven en albergues o con familiares

Arturo Cano

Periódico La Jornada
Viernes 29 de septiembre de 2017, p. 4

¿La tragedia calmará el apetito del pulpo inmobiliario en Ciudad de México? Muchos no lo creen. Entre ellos, en un lugar destacado por el golpe que recibieron, están las 500 familias del Multifamiliar Tlalpan quienes, terminado el rescate de víctimas en un edificio que se derrumbó, se aprestan a defender el lugar donde han vivido, algunas desde hace seis décadas (la unidad habitacional se comenzó a edificar en 1957).

‘‘Quienes habitamos en el Multifamiliar Tlalpan reiteramos nuestro total rechazo a ser reubicados, estamos decididos a defender nuestros espacios y negamos tajantemente que nuestro terreno esté a negociación’’, dicen en un comunicado que leen frente a cámaras y micrófonos.

La privilegiada ubicación del multifamiliar, en una de las esquinas de la avenida de ese nombre y la calzada Taxqueña, ha provocado que el predio sea blanco de la voracidad inmobiliaria. Los moradores más antiguos del inmueble recuerdan que, a lo largo de la historia de 60 años de la unidad habitacional, varias veces se acercaron ‘‘ejecutivos’’ que pretendían convencerlos de que el predio podría tener “un mejor uso’’.

Los vecinos no han podido volver a sus viviendas ni podrán hacerlo hasta que se realicen los peritajes y se entreguen los dictámenes que aseguren que no presentan daños estructurales. Esto tiene a 500 familias de esa unidad habitacional bajo el cobijo de albergues o en casas de parientes.

Luis Romero, cuya familia habita aquí desde la inauguración del multifamiliar, fue uno de los primeros en llegar al montón de escombros de lo que fuera el edificio 1C. Según los informes que los propios vecinos recibieron de las autoridades, en el lugar fueron recuperados nueve cuerpos y rescatadas 18 personas con vida (uno de los fallecidos era un albañil que hacía trabajos en la azotea). A salvo resultaron otras 79 personas que habitaban el edificio colapsado.

En la unidad viven muchos ancianos cuya situación, dice Luis, ‘‘es mucho más delicada que la de nosotros’’. Este conjunto de dapartamentos –que se encuentra en la colonia Educación– ‘‘fue construido para profesores; mi familia es de maestros’’, completa Luis, quien se dedica al comercio.

En la asamblea vecinal participan dueños originales, personas que rentan y dos que acababan de adquirir departamentos en la unidad: ‘‘Uno tomó posesión hace 15 días, y tenemos otro que iba a ocupar su nueva vivienda el 30 de septiembre’’, comentan.

‘‘Incertidumbre’’, es la palabra con la que Romero resume el estado de ánimo general de las familias afectadas por el sismo del 19 de septiembre. Los representantes vecinales hablan con el telón de fondo de un montón de escombros.

Independientemente de su condición de dueños o arrendatarios, los vecinos se quejan de no haber recibido información suficiente sobre la manera como será atendida su situación, en particular la de los sobrevivientes del edificio 1C y de otros edificios que, tras las revisiones técnicas, pudiesen presentar daño estructural. Su petición más urgente es que se acelere la realización de los peritajes, ‘‘para que nosotros podamos también tomar nuestras propias decisiones’’.

La asamblea solicita también a los tres niveles de gobierno establecer canales de comunicación fluidos y permanentes. La conferencia de prensa es observada atentamente, y de cerca, por elementos de la Marina. Por las calles aledañas caminan soldados con sus brazaletes del Plan DN-III.

Los vecinos se dicen en deuda con ellos: ‘‘Nunca nos cansaremos de agradecer las labores de apoyo que emprendieron elementos de la Marina, del Ejército, de la Policía Federal, de la policía capitalina y sobre todo de la sociedad civil para atender la emergencia en nuestros edificios”.

Por encima de todo, y una vez que terminaron las labores de búsqueda de sobrevivientes, los vecinos del Multifamiliar Tlalpan insisten en expresar sus ‘‘dudas sobre el plan de reconstrucción de Ciudad de México propuesto por el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, pues hasta el momento no hay servidores públicos que se hayan acercado para explicarnos los alcances de esta estrategia, la procedencia de los recursos con los que será aplicada, ni los compromisos que pudiera generar el acceso a la ayuda gubernamental”.

La duda principal surge de la oferta de créditos para vivienda, y eso lo comparten muchas otras personas que se quedaron sin casa: ‘‘Pareciera que antes del sismo del 19 de septiembre teníamos un techo donde vivir, para después tener una deuda que pagar’’.

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