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Tomado de jornada
Magdalena Gómez
Del 12 al 15 de abril pasados se realizó el seminario de reflexión crítica “Los muros del capital, las grietas de la izquierda”, en el Cideci-UniTierra, San Cristóbal de las Casas, Chiapas, convocado por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). El subcomandante Galeano señaló que uno de los objetivos de este encuentro, fue dar un “abrazo colectivo” a don Pablo González Casanova, quien “es un hombre de pensamiento crítico e independiente, al que nunca se le indica qué decir o cómo pensar; pero que siempre está de lado de los pueblos”. Y qué mejor forma de abrazarlo que abordar como se hizo las múltiples dimensiones de una crisis sistémica del capitalismo en los planos internacional, regional y nacional. Pero no se trató de colocar una mirada teórica, sino de convocarnos a actuar organizada y colectivamente. En las diversas intervenciones de quienes fuimos invitados se desplegaron reflexiones críticas sobre el parteaguas que implica el factor Donald Trump, la izquierda institucional en América Latina y México, en ocasiones, ciertamente, sin los debidos matices en procesos como los de Venezuela y Bolivia.

En el caso de México se mostraron las dimensiones del despojo territorial contra los pueblos indígenas impulsadas desde el Estado con estrategias definidas desde los organismos internacionales en favor del capital trasnacional. Desde la mirada de la economía, la narcopolítica, las sistemáticas violaciones a los derechos humanos y la crisis de representación, se ofreció un panorama sobre las luchas y movimientos que por todo el territorio nacional resisten los embates del capitalismo: el movimiento indígena y las resistencias socioambientales, el movimiento feminista, el estudiantil, el magisterial, la acción por la presentación con vida de las víctimas de desaparición forzada. Esta dimensión fue profundizada con la referencia a los espejos de resistencia de los pueblos indígenas, la y los compañeros del Consejo Nacional Indígena (CNI) anotaron que la decisión en curso para participar en 2018 con una candidata indígena independiente a la Presidencia de la República tiene por meta a corto plazo enfrentar al capitalismo y a largo plazo, desmontar el capitalismo sin caer en lo “electorero”; buscarán utilizar su participación para visibilizar su denuncia y generar un proceso organizativo nacional e internacional, anticapitalista, de abajo y a la izquierda. Previamente se analizó qué es lo que supuestamente dividiría, o más bien exhibiría esta decisión, por lo pronto el discurso racista mestizo. Antes del cierre del EZLN, don Pablo González Casanova esbozó una reconstrucción histórica para aclarar qué es la izquierda hoy.

Lo más significativo lo aportó el EZLN acompañado de una veintena de comandantas y comandantes indígenas, los subcomandantes Moisés y Galeano fueron anotando posturas claves sobre su forma de ver el tiempo, las respuestas a cómo los ven desde arriba, sus estrategias políticas e incluso las militares en tiempos de su preparación para el alzamiento en 1994. Para explicar los tiempos del zapatismo, el sub Galeano dijo que su reloj no es ni digital, ni análogo menos un smartwatch; su reloj es como un reloj de arena: en el que se puede ver el tiempo transcurrido y tratar de entenderlo, pero en el que también puede verse el tiempo que viene. El sub Moisés compartió que a través de las voces de abuelos y tatarabuelos con los que dialogó y cuyos testimonios transmitió en el seminario, concluye que el mundo cada vez se organiza menos en países y más en fincas, son los patrones los que mandan, mientras el poder de los gobiernos ha quedado reducido a la mera administración de la finca, señaló que los capitalistas son los patrones o finqueros, el presidente un capataz, el gobernador un mayordomo, y los presidentes municipales son los caporales. También el EZLN reconoció el apoyo que desde abajo recibió de todas las regiones del mundo y destacó el sentido de su iniciativa de reciprocidad con el envío de café, a quienes están amenazados de expulsión en tierras de Trump.

Por su parte el sub Galeano compartió un emotivo relato sobre su conversación con el finado sub Marcos minutos antes de su muerte y, a la vez, del nacimiento de Galeano, cuando éste avisó a los mandos: “Estoy listo”. Parte del mismo se refiere al pueblo de Cuba, admirado por el sub Marcos, porque nos enseñó a todos que el grande y poderoso puede ser derrotado por el pequeño y débil cuando hay resistencia organizada, necio empeño y horizonte. Y El sup Galeano concluyó: “En lo que se refiere a Fidel Castro Ruz, sólo les decimos: si no lo pudieron matar cuando estaba vivo, menos van a poder ahora que ha muerto”.

El seminario concluyó con las palabras del sub Moisés al CNI de que cumpla, que no es lo importante que voten o no voten, sino la organización. Fuertes lecciones y desafíos para el tiempo que hoy nos marca el reloj de arena y recuerda que la resistencia no tiene fronteras.

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