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Tomado de cubadebate

Gaza

Las reglas de la guerra estipulan que las viviendas son sitios ocupados por civiles que no deben ser atacados a menos que sean usadas con fines militares. Israel dice que las casas que bombardeó eran blancos legítimos, donde combatientes palestinos escondían armas, guerrilleros o que eran usados como centros de comando. Los palestinos afirman que los aviones israelíes con frecuencia no tenían en cuenta a los civiles en sus ataques.

La Associated Press analizó 247 ataques, entrevistó a testigos, visitó los sitios bombardeados e hizo un recuento detallado de víctimas.

Comprobó que 508 de los muertos –aproximadamente el 60%– fueron niños, mujeres y ancianos, todos presumiblemente civiles. Hamas asegura que no usa mujeres en los combates y una agrupación de investigación basada en Israel, el Centro de Información sobre Inteligencia y Terrorismo Meiri Amit, que rastrea los combatientes que cayeron en combate, dice que no tiene evidencias de que las mujeres participen en combates.

Además,

— Un tercio de las víctimas fatales, 280, eran niños menores de 16 años, incluidos 19 bebés y 108 de entre uno y cinco años.

— Hubo 83 ataques en los que murieron tres o más miembros de una familia.

— Entre los muertos hubo 96 (11 combatientes o sospechosos de realizar tareas militares, aunque la cifra podría ser más alta dado que las organizaciones armadas no han suministrado todavía listas de bajas.

— Las 240 víctimas restantes fueron hombres de entre 16 y 59 años, cuyos nombres no aparecen en las búsquedas que hizo la AP de portales de combatientes ni en carteles callejeros homenajeando a los combatientes caídos.

El estudio es el esfuerzo más detallado que se ha hecho hasta ahora para tratar de determinar quiénes fallecieron en los bombardeos de casas. Tanto el ejército israelí como los combatientes de Gaza se han negado a suministrar información sobre sus blancos y sus bajas. El estudio abarca todos los bombardeos de que se tiene noticias, aunque no siempre hubo testigos y los daños no siempre permitieron sacar conclusiones firmes.

(Con información de La Jornada)

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