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Pillado de rebelion

Middle East Monitor

 

Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos.

 

Existen indicios de que la Autoridad Palestina (AP) está desempeñando un papel clave en aumentar el proyecto de creación de colonias en Cisjordania y en el ocupado Jerusalén a través del importante papel que desempeña en la mejora del entorno de seguridad de las colonias, lo que permite que estas zonas atraigan a nuevos grupos de israelíes.

La AP ha trabajado conjuntamente con Israel en cuestiones de inteligencia y cooperación en su guerra contra los movimientos de resistencia en Cisjordania. El papel desempeñando por las agencias del gobierno de Ramala en la eliminación la resistencia palestina ha contribuido a aumentar el sentimiento de seguridad personal y colectiva entre los colonos de Cisjordania y Jerusalén que, a su vez, han convencido a nuevos grupos de judíos de asentarse en Cisjordania.

Una exhaustiva investigación del periodista israelí Josh Breiner publicada en la página web Walla en septiembre concluía que la cooperación de seguridad de la AP con Israel ha convertido las colonias de Cisjordania en el “jardín del Edén” para muchos judíos y les ha animado a explotar las grandes posibilidades que se les ofrecen.

Según Breiner, en los últimos tres años ha aumentado la motivación para asentarse en Cisjordania porque el esfuerzo realizado por los servicios de seguridad de las autoridades de Ramala para eliminar los cimientos de la resistencia en Cisjordania han reducido el temor de los israelíes a vivir en Cisjordania.

Contribuir a la judaización de Cisjordania

El resultado más evidente de la mejora del entorno de seguridad en las colonias judías de Cisjordania gracias a los esfuerzos de la AP es que más judíos laicos están participando en el proyecto de las colonias.

Desde la ocupación de Cisjordania en 1967 la mayoría de los judíos que se asentaban ahí era sionistas religiosos llevados por sus convicciones ideológicas religiosas. Los pocos judíos laicos que se asentaban en Cisjordania procuraban residir en colonias situadas cerca de la Línea Verde que separa las fronteras entre Cisjordania e Israel. Estas colonias se consideraban “las más seguras” debido a su distancia relativa a las zonas residenciales palestinas.

Sin embargo, la mejora de la seguridad en Cisjordania y la reducción de los riesgos provocados por operaciones llevadas a cabo por movimientos de resistencia contra las colonias en Cisjordania debido a las redadas de la AP y de Israel contra estos movimientos de resistencia han persuadido a judíos laicos de mudarse a Cisjordania y de beneficiarse de los enormes beneficios que los sucesivos gobiernos israelíes ofrecen a los colonos.

Los datos de la Oficina Central de Estadísticas de Israel (ICBS en sus siglas en inglés) indican parejas jóvenes israelíes que viven en zonas israelíes que padecen dificultades económicas, particularmente las ciudades menos desarrolladas y los barrios de la clase baja de las principales ciudades, se están mudando a las colonias de Cisjordania, donde se pueden beneficiar de ventajas económicas, como préstamos para vivienda, exenciones de impuestos, oportunidades de trabajo y una calidad educativa, unos salarios y unas bonificaciones mejores, además de otros beneficios.

Aunque siempre se han ofrecido estas ventajas, la novedad es la mejora de la seguridad gracias a los esfuerzos de la AP, lo que ha llevado a que judíos laicos residan en colonias situadas no solo en lo más profundo de Cisjordania sino también en colonias remotas. El segundo cambio a consecuencia de la mejora de la seguridad de los colonos gracias a la AP es que los judíos ortodoxos (haredi) también han descubierto las ventajas de asentarse en Cisjordania.

A diferencia de la tendencia religiosa sionista, los haredis prefieren seguir siendo tradicionales y vivir en grandes grupos, como en Jerusalén o la ciudad de Bnei Brak, situada al noreste de Tel Aviv, para reducir su contacto con las personas laicas.

Debido a la mejora de la seguridad en Cisjordania los haredis ha descubierto las ventajas de vivir en las colonias ya que estas les proporcionan un entorno aislado que les permite tanto ejercer su peculiar estilo de vida religioso y social como obtener beneficios económicos.

Dos movimientos haredi, Shas y Yehudit HaTorah, aprovecharon el hecho de formar parte del último gobierno israelí y presionaron para que se construyeran cuatro ciudades haredi en diferentes zonas de Cisjordania: Kiryat Sefer, Immanuel, Pisgat Ze’ev y Modi’in.

Al unirse los judíos laicos y los haredi al proyecto de colonización la cantidad de colonos de Cisjordania aumentó un 5% solo en 2012 y actualmente la cantidad de colonos judíos en Cisjordania es el triple de la cantidad de colonos que hay dentro de Israel. Los datos del ICBS indican que la AP está contribuyendo a la judaización de Cisjordania a través de su continua cooperación con la ocupación en cuestiones de seguridad.

Mejorar la economía de las coloniasLa cooperación en materia de seguridad de la AP no solo ha hecho las colonias más atractivas para la población judía sino que desempeña un papel clave en la mejorara de la economía de las colonias.

La investigaciones publicadas por Walla en septiembre indican que las colonias judías han monopolizado una gran parte del turismo interno debido a la contribución de la AP en la mejora de la seguridad de las colonias.

Por otra parte, gracias a la mejora de la seguridad el complejo industrial Volcano situado cerca de la colonia de Ariel situada al noroeste de Cisjordania se ha convertido en el principal complejo industrial de Israel. También ha expandido sus sectores ya que una cantidad cada vez mayor de inversores judíos quieren construir fábricas en la zona. El complejo estuvo paralizado durante el estallido de la Intifada de al-Aqsa.

Recompensar a los colonos Después de la muerte de dos soldados de la ocupación en Hebron y Qalqilya, y de que un colono resultara herido cerca de Ramala las agencias de seguridad de la AP emprendieron una amplia campaña de detenciones de dirigentes y miembros de Hamas y de la Yihad Islámica.

A pesar de que no había prueba alguna de que hubiera relación entre estas dos organizaciones y los incidentes, la AP emprendió esta campaña (atendiendo a la petición de Israel) por temor a que emergiera una nueva resistencia en Cisjordania.

Lo abyecto de la actitud de la AP queda patente por el hecho de que se preocupen por la seguridad de los colonos judíos mientras aumentan los crímenes contra los palestinos, desde los ataques a las personas o a sus hogares hasta la quema de mezquitas: hasta ahora [los colonos] han quemado doce mezquitas, por no mencionar los viñedos destrozados por los bulldóceres, los árboles arrancados y los pozos de agua envenenados después de que rabinos vinculados a la coalición en el gobierno incitaran a ello. El rabino Dov Lior autorizó a los colonos a robar aceitunas palestinas. Lior es la autoridad religiosa del Partido Hogar Judío, el tercer partido en importancia de la coalición encabezada por Netanyahu.

Lo irónico del caso es que se han desestimado el 90% de las quejas presentadas por los palestinos contra los colonos en Cisjordania. Mientras tanto, la AP se limita a condenar los crímenes de los colonos, aunque hace cuanto puede para protegerlos.

Tentar a los sionistas con el extremismo La historia del conflicto con la entidad sionista demuestra que cuando la seguridad se estabiliza las elites gobernantes israelíes no toman la iniciativa de adoptar una solución política.

Desde 1967 hasta la primera Intifada en 1987 Israel ignoró todas las iniciativas para resolver el conflicto con los palestinos. Solo después del estallido de la Intifada y después de que la comunidad sionista pagara un alto precio aumentaron dentro de Israel los llamamientos a resolver pacíficamente el conflicto.

Ahora debido a la situación de estabilidad las operaciones de la resistencia han cesado casi totalmente gracias a la cooperación de la AP para localizar a los dirigentes de la resistencia y a sus miembros. Esto ha contribuido a extremar las posturas del gobierno israelí.

Este extremismo quedó claramente demostrado en un discurso pronunciado recientemente por el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en la universidad Bar-Ilan. Este discurso fue uno de los discursos más de extrema-derecha que haya pronunciado nunca en toda su carrera política. Netanyahu advirtió a la AP de que el reconocimiento de la judeidad de Israel era una condición para llevar a término cualquier negociación; si los palestinos lo aceptaban, renunciaría a su derecho al retorno. Además de ello, Netanyahu exigió a la AP que aprobara todos los acuerdos que Israel considere necesarios para garantizar su seguridad. Aunque Netanyahu no ofreció detalles acerca de la naturaleza de su petición, el ministro israelí de Vivienda Uri Ariel dejó claro que en la práctica los acuerdos de seguridad significaban mantener el control israelí de toda Cisjordania.

Israel sigue construyendo colonias por toda Cisjordania y supervisa la judaización de Jerusalén para completar el proyecto del Gran Jerusalén cuyo objetivo es alcanzar la cifra de un millón de judíos residentes en la ciudad santa y sus alrededores.

Ahora se ha llegado al punto de que algunos de los ministros y representantes del partido de Netanyahu están organizando y dirigiendo ataques a la mezquita de al-Aqsa Mosque para provocar a los palestinos y tratar de crear nuevos hechos consumados en relación con la principal mezquita. Uri Ariel llego incluso a actuar en contra de la decisión de su gobierno y rezar en la mezquita de al-Aqsa, con lo que pretendía invitar al resto de la población judía a hacer lo mismo.

Los parlamentarios de la coalición en el gobierno están elaborando un proyecto de ley que estipula la división de las horas de oración en la mezquita de al-Aqsa entre judíos y musulmanes, de manera que se prohíba a los musulmanes entrar en la mezquita en las horas de rezo de los judíos, como ocurre en la mezquita de Ibrahimi en Hebron.

La cooperación con Israel de las agencias de seguridad de la AP está contribuyendo a la judaización de Cisjordania y fortalece el proyecto de las colonias y de judaización. También contribuye a que los sionistas adopten posturas más extremas respecto al conflicto. ¿Para Abbas, que afirma representar al pueblo palestino, es lógico ser quien más está contribuyendo a invalidar su propia causa?

Saleh Al-Na’ami es un escritor palestino. Este artículo es una traducción [al inglés] del texto en árabe publicado en Al Jazeera Net el 29 de octubre 2013.

Fuente: http://www.middleeastmonitor.com/articles/middle-east/8109-the-palestinian-authoritys-role-in-judaising-the-west-bank

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