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Por una pausa en la publicación de este blog, no por vacaciones o falta de interés, sino gracias a un descanso forzado por la falta de servicio de internet de nuestro proveedor estrella, Telmex, no pudimos añadir oportunamente una nota al respecto del asesinato de Nepomuceno Moreno, por lo cual lo hacemos ahora.

Nepomuceno Moreno Muñoz formaba parte activa del Movimiento por la Paz, promovido por  Javier Sicilia, por causas similares a él, dado que el hijo de Nepomuceno, Jorge Mario Moreno León, fue secuestrado el 1 de julio de 2010 por policías municipales de Ciudad Obregón, junto con otros 4 jóvenes, de los cuales nada se ha vuelto a saber, más allá que se comprobó el asesinato de uno de ellos y la participación de la policía y la procuraduría locales en las llamadas de extorsión para la liberación de los jóvenes. Tras agotar todas las medidas legales para exigir información que le permitiera conocer el paradero de su hijo, y ante la desesperanza, se unió al movimiento pacifista emergente, buscando construir una esperanza que le permitiera seguir adelante. El pasado septiembre, acompañó a la caravana por la paz que llegó al Zócalo. En esa ocasión, tras referir el caso de su hijo, citó las famosas palabras de Bertold Brecht «Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista./Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío./Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista./Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante./Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada.» para solicitar la participación solidaria de la sociedad mexicana en la búsqueda de la paz y el combate a la impunidad.

Este asesinato no es casual. Anteriormente se había solicitado protección para Nepomuceno, ante las amenazas de muerte que había recibido. Esa solicitud se había retomado en la misma reunión que tuvieron algunos de los miembros del movimiento, incluido el propio Nepomuceno, con Felipe Calderón el pasado octubre. En octubre, otro integrante de este movimiento, Pedro Leyva, fue asesinado en Ostula, Michoacán. Es de destacar el notorio desinterés del gobierno federal por brindar la protección a estos luchadores sociales, que han sido amenazados y han denunciado, pero que no han recibido la protección que amerita el caso y han terminado asesinados. Queda claro que el trasfondo de la guerra de Calderón no es contra el narco, sino que esto es tan solo un pretexto para ocultar el verdadero motivo de la militarización del país, que es criminalizar la protesta social y deshacerse de los obstáculos en el camino.

Denunciamos a Felipe Calderón por su complicidad en estos asesinatos y refrendamos nuestro apoyo a la solicitud de juicio político en su contra por crímenes de lesa humanidad.

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