Print Friendly, PDF & Email

Por Celia Hart

Acostumbrados deberíamos estar… A terminar los calurosos veranos del
Caribe con la presencia de enemigos que nos atacan por vía aérea y
marítima. Tal parecería que quieren entrenarnos para otras contingencias.

Los huracanes son consustanciales con el Caribe, pero su creciente
magnitud y ocurrencia no lo son: son consecuencias de la prepotencia
humana contra el equilibrio de la naturaleza.

El lujo desenfrenado de los ricos del mundo; su enfermedad mortal de
obtener en los bolsillos algo de lo que sus pobres almas son incapaces
de percibir, nos condena a lidiar con estos nuevos enemigos que
aparecen por el verano amenazando – para variar – a las frágiles islas
del Caribe con todos sus desamparados.

Esto sucedió hace dos días con el huracán Gustav.

Fidel dijo en una de sus últimas reflexiones “menos mal que tenemos
una revolución” Y es cierto. En estos instantes ojala que hasta New
Orleáns tuviera una revolución, para que no tengan que padecer lo de
hace tres años.

Más de 70 muertos en categoría de Tormenta Tropical tuvieron La
Española y Jamaica. Ni un muerto en la isla de Cuba, tan sólo porque
hasta los ciclones se les combate con una revolución. Y con una
revolución masiva y coordinada levantaremos los puentes, las torres y
las casas destruidas por la impiedad de los ricos

Antecedentes de la llegada

Con la simpleza de vida que tenemos en Cuba, somos en verdad
millonarios en felicidad. Cierto es que nos retorcemos la mente y el
poco dinero de “las vacaciones” al pensar que estas pequeñas bestias
parlantes que trajimos a este mundo “almorzarán y cenarán en casa”
Esto nos obliga a exprimir el refrigerador y bolsillos e inventar
diariamente lo que en Cuba se vuelve hazaña diaria :dar de comer. Pero
lo logramos siempre con la alegría de saberlos cerca, envolviendo toda
la casa de esa risa contagiosa que tan sólo creo reconocer en los
niños de Cuba (chauvinismo aparte), y verles desandar por las calles
con un balón de fútbol desinflado mezclándose unos con otros como si
hubiesen nacido juntos. Los niños en Cuba, siempre que no se
interponga el egoísmo raquítico de algunos padres, carecen de raza, de
edad, y nombres. Forman una cofradía comunista y logran divertirse
desde el primer rallito de sol hasta entrada la noche, militando con
decisión y democracia en sus secretas organizaciones.

En otras partes los niños, si es que andan en las calles, es porque no
tienen casa, ni refrigerador, ni padres que se enorgullezcan de sus
buenas notas o sufran por las malas en la escuela….total ni escuela tienen.

El resto tampoco es feliz, sometidos a encierros, debido a los
posibles secuestros, violaciones, y demás males…Corren la misma suerte
de los primeros.

En Cuba los niños no son una estadística más. Son varios millones de
dueños que tienen a sus pies a todo el andamiaje institucional y por
supuesto, a sus esclavos que son sus padres. Será como dijo José
Martí, que son los únicos “que saben querer” y por tanto son los más
sensatos de toda la humanidad.

Y en los veranos cubanos todo se llena de niños; yo diría que hasta la
exageración, la tele, los teatros… ¡y la mesa! ¡Qué devoran en un
segundo aquello que compramos con tanto cuidado!, reconfortándonos,
sin embargo al ver su salud y su alegría. Si viviera usted como yo
cerca del mar, como viven (por fortuna) gran parte de los cubanos al
ser tan delgada y alta nuestra isla…entonces, les verá jugando con las
olas, las rocas y la arena y compondría usted sus mayores sufrimientos
a fuerza de tanta risa.

Este verano tuvimos también las Olimpiadas con sus más y sus
menos…Pero de eso ya habló Fidel, bien clarito como el agua de mi
litoral en verano, y yo aprovecho para mandarle un abrazo a nuestro
jugador de taekwondo Ángel Valodia Matos, que “sutilmente” le explicó
a un árbitro corrupto, que lo único que nos va quedando es la dignidad
y ésa no está en juego. No podrá participar en competiciones
internacionales, pero será recordado mejor por muchos de nosotros.

Se acababa el verano y todos en función de la escuela…. “Estos zapatos
no son más para jugar”, mochila….despertadores y baterías…Todos esos
detalles que aunque pequeños e intrascendentes nos hacen recordar que
comienza otra etapa en nuestros hijos….y con ella otra etapa de esta
revolución.

La anunciación de Gustav

Pero desde hace unos años al final del verano el enemigo nos vuelve a
amenazar. Ese enemigo insensible y perverso que pretende acabar con
todo: con el verano, con las olas y con los niños. El capitalismo en
su peor versión.

Y así pasó con el huracán Gustav. Luego de despedazar a La Española y
Jamaica como Tormenta Tropical nos asechó por varios días al sur de
las provincias orientales. Por cierto no sé todavía que se propone
Dios con Haití: hambre, intervención, incluso de sus países hermanos,
y además… ciclones. No sé los humores de Dios, pero deberíamos los
hombres, sobre todo los hombres americanos hacer algo al respecto. A
veces me horrorizo al pensar que fue Haití el primer país
revolucionario del continente y ahora es sólo la peor de sus estadísticas.

Pues Gustav azotó el sur de las provincias orientales de Cuba con
furor creciente, internándose en la pequeña isla de Jamaica. Ella
trató de combatir con sus elevaciones el furor del sistema
meteorológico, pero sola, sin el auxilio coordinado de sus habitantes
no es suficiente. Y le propició más de 11 muertos en unas escasas
horas, tal cual sucedió en Haití.

Salió como Tormenta Tropical (algo más de 100 km por hora) y
fortaleciéndose con el calor de las aguas del Caribe comenzó a
organizar su ojo, acechando nuestra silueta con lascivo propósito.

Pero la hermosa caimana verde… verdecita, es mucho más que una pobre
isla del Caribe.

Es la más rica y comprometida de las hijas de América.

Aún así Gustav se atrevió a dañar a la irreverente isla de Cuba.

20 de 54 Municipios fueron evacuados en las provincias orientales,
fundamentalmente por las lluvias.

La cultura de mi pueblo incluye (lo crea Usted o no, la cultura
científica).Las pérdidas económicas por las lluvias, la operación
sobre las presas y todo el sistema de prevención se puso en función de
este maldito fantasma del verano.

Y el huracán ganando fuerzas se preparaba para atravesar la isla. Eso
sí: tuvo serios enemigos…entre ellos la ciencia revolucionaria

La ciencia comprometida y José Rubiera

Una vez Fidel dijo que el Socialismo debería ser “de hombres de
ciencia”. Pero temo que eso se mal interpretó en muchas partes. El
socialismo será una sociedad de hombres de ciencia, pero de la ciencia
comprometida y revolucionaria, y nunca la fatua carrera de papelitos
archivados en que se ha convertido la carrera científica en muchas
partes. No me detengo en eso ¡por ahora! Pero es una de las mayores
aberraciones de la ciencia: la lucha sin cuartel por saber quien
publica mejor cualquier estupidez.

El Dr. José Rubiera es para mí el mejor ejemplo público del papel que
en la sociedad puede jugar un verdadero científico…y un físico en
particular. Asume su papel de comunicador sin dejar de investigar y es
de esos que tira toda la carne al asador como dicen los argentinos;
corriendo el riesgo de errar.

Cuando los jóvenes me comentan que la física es ininteligible o densa,
sólo les digo “¿Entiendes el parte meteorológico? entonces entiendes
la física” Pues estos compañeros hacen de esta disciplina un hábito
para el venturoso pueblo de Cuba.

En época ciclónica El Dr. Rubiera se convierte en la voz más
solicitada del país, y en todas partes se apunta: “lo dice Rubiera” y
todos quedamos tranquilos. En medio de la desgracia de estos días
muchos nos preguntábamos “¿cuándo es que duerme?” Pues era una
aparición a cada instante. Y con voz sosegada nos anunciaba del
nacimiento y crecimiento de la bestia, amprándose de una clase
magistral de física: Cómo giran los ciclones, y por qué la dependencia
de la presión y la velocidad de los vientos y del calor de las aguas.
Nadie se da cuenta de que asistimos a clases de Termodinámica o
Dinámica de los fluidos en la paz comprometida y modesta de este
colega, pero sobre todo: de este camarada.

Otra pregunta, ahora que se pone de moda el asunto de los salarios, o
el no salario, el plus valor, las utilidades o como mejor convenga
¿Cuánto recibirá Rubiera? ¿A qué clase social pertenece? Es un
intelectual claro está, pero ¿qué relaciones guarda frente a los
medios de producción? Si nos atenemos tan sólo al aquello “a cada cual
según su trabajo”… ¿Cuánto seríamos capaces los ciudadanos de pagar al
brillante especialista por sus comentarios? De seguro fuera
multimillonario Pues en esas angustiosas horas nadie quiere escuchar a
otro que no sea él. Por eso es comunista. Lo que José Rubiera recibe
como pago extra a sus honorarios de seguro modestísimos en relación a
su trabajo, no se compra con nada y el Dr. Rubiera lo sabe; lo sabe
porque yo se lo vi en sus ojos.

Tuve el honor de conocerle en un Aeropuerto del mundo y como haría
cualquier cubano me abalancé a saludarlo como si se tratase de un
familiar. Por supuesto que él no sabía nada de la persona que le
asechaba, pero para mí era un gran conocido. Me asombró su desmedida
sencillez, andaba con un portafolio de hule y vestido como cualquier
hijo de vecino. Faltó poco para que empezara a gritar en mi mal inglés
en Toronto: “éste es Rubiera, el de los ciclones” Por fortuna en la
sala de espera de los Aeropuertos no hay mucho que hacer y en esa hora
capitalicé su atención con el pretexto de que éramos colegas, pues
antes de meteorología estudió física. Allí fue cuando me confesó que
su interés por la ciencia es ponerla no sólo al servicio de las
personas, sino en el conocimiento de las personas. Qué un mal hábito
de los científicos es quedarse dando círculos concéntricos, súper
especializados e infranqueables para las personas que no han estudiado
ciencias naturales. Y es todo un gran engaño prepotente. La naturaleza
no es tan complicada como la queremos hacer pintar.

Einstein fue uno de los mayores humanistas del mundo y lograba
explicar sus teorías para que la entendieran los niños. José Martí,
por su parte dijo que donde encontraba poesía mayor era en los libros
de ciencia. Y es esa poesía de la ciencia la que José Rubiera nos hace
entender todos los días.

Claro está; el 31 de Agosto del 2008 fue más bien una poesía dramática
porque el sufrimiento que padecíamos al saber impactadas la Isla de la
Juventud y Pinar del Río por Gustav….fue desgarrador. Frente a ese
terror Rubiera también supo hacernos partícipes científicos del acontecimiento.

Y el ojo asesino impactó tierra cubana…pero se encontró a una revolución

Ya se han dado noticias parciales del desastre. Tanto en la Isla de la
Juventud como en Pinar del Río, a saber: casi cien mil viviendas
desechas, el tendido eléctrico con todo y sus poderosas torres de
acero dobladas por la mitad como mantequilla, enormes parcelas de
siembras perdidas, el sistema telefónico inhabilitado. El rosario de
calamidades es impresionante.

Cuentan que hasta un barco penetró tierra adentro y se instaló en el
centro de Nueva Gerona, capital del Municipio especial de la Isla de
la Juventud.

Cuando nos llegó la electricidad a los habaneros y pudimos ver las
imágenes de los humildes pobladores, no había otro remedio que juntar
las manos y lagrimear.

En la tarde y noche con el auxilio de la radio, conocimos en “vivo” lo
que sucedía a nuestros compatriotas de occidente. Curiosamente quien
nos mantenía en vivo en medio de las ráfagas y la angustia era Radio
Rebelde…. En medio de uno de sus pases lanzan al aire la misma
frase…allá cuando los ciclones humanos despedazaban la patria y los
barbudos y los clandestinos libraban las batallas “Aquí Radio Rebelde
en el territorio libre de Cuba” Y repetían la comunicación del Che
“Atención, atención Columna Dos, columna Dos…Camilo aquí está el Che”
Se escucha todos los días, pero en momentos como esos escuchar eso de
“aquí esté el Che” nos llenaba de esperanzas. Radio Rebelde se
comunicaba con las presidentas del Consejo de Defensa Municipal y
Provincial en Isla de la Juventud y Pinar del Río las compañeras Olga
Lidia Tapia y Ana Isa Delgado. No se me olvidan sus nombres…ni su
valor. Ambas primeras secretarias del partido en sus regiones
respectivamente. Las compañeras estaban en pie de guerra… ¿Y donde
estaban sus hijos? con el padre de seguro Algo sí que ha cambiado acá,
la confianza creciente en la mujer sí que es uno de nuestras
victorias. Nos damos cuenta de nuestra revolución en instantes decisivos.

Ya dijo José Martí una vez una vez “¡Sí es la verdad! Los choque
súbitos revelan las entrañas de las cosas” Y con este golpe súbito de
Gustav pudiéramos, ahora que todo ha pasado ver reveladas muchas cosas en Cuba.

Según los reportes Gustav ha sido el fenómeno meteorológico más grave
en cincuenta años. En las islas vecinas por donde pasó con menos
intensidad, hay cerca de 80 muertos ¿Cómo se explica la vitalidad en
Cuba si pasó con categoría mucho más elevada?

Precisamente porque hace cincuenta años que Cuba vive en revolución.
Cierto es que perdimos demasiado. Mis compatriotas de Pinar y la Isla
se han quedado sin nada…excepto con la vida y la confianza de que no
sólo la dirección del país, sino todos nosotros, estaremos a la orden
para apoyarlos.

Todo el empeño del país fue para que no hubiera un solo desaparecido o
abandonado. Sólo una revolución como la nuestra puede poner todo,
absolutamente todo en función de un solo acontecimiento. La
Televisión, la Radio, las panaderías, los hospitales y las
escuelas…todo con el único propósito de no perder una sola alma. Había
que escuchar por la radio, precisamente cuando el ojo fatal de 60 Km.
de Gustav estaba en la Isla de la Juventud, como la compañera
secretaria del partido sin voz casi, alentaba a todos sus paisanos a
no salir por la aparente calma. El Dr. Rubiera había esclarecido que a
ese instante de calma sucedería la parte posterior del susodicho ojo y
la violencia de los vientos sería mayor. Los vientos de cerca de 200
Km. por hora con rachas de más de 300 nos aterrorizaban a todos, mas
la dirección del país, esta vez encabezada por estas dos mujeres no
parecían asustarse.

La resonancia que logra un proceso revolucionario no lo logra sistema
alguno….Y bendita entonces además, la centralización. Gracias a ella
desde el mismísimo sábado líneas de trabajadores de electricidad
salían del oriente del país para auxiliar a las provincias dañadas.

Fueron evacuados casi 450 000 personas en menos de un día, ningún
hospital quedó inhabilitado…Es más en medio de la peor de las ráfagas
una compañera tuvo a bien traer un hijo al mundo, al que llamó Gustavo…

En menos de dos días ya en Pinar del Río el 40% de la población
contaba con electricidad, en virtud de aquella otra revolución
energética, que algunos le criticaron a Fidel.

Cuando el domingo salíamos a las calles a ver el panorama de la
ciudad, el comentario al unísono era “pobre la gente de Pinar y la
Isla; siempre les toca los ciclones.” Era un sentimiento unánime de
solidaridad, posible de funcionar tan sólo con socialismo…

Grandes pérdidas tendremos en la economía…por ahí hablan de mil
millones de pesos….pero no perdimos ni uno solo de nuestros
compatriotas ¡es más el milagro revolucionario hizo que ahora seamos
más habitantes gracias a la pinareña que nos trajo al pequeño Gustavo!
En Cuba en lugar de perder gente… la incrementamos.

Comparando por sólo una vez… En New Orleáns más de un millón de
personas salieron de la ciudad. El recuerdo fatal del Katrina de hace
tres años fue demoledor, aun así muchos tienen pánico que en lugar de
evacuarlo los expulsen por ser inmigrantes. Allí con toda la riqueza
se salvan los que pueden a los demás, como ocurrió con el Katrina, los
manda su presidente únicamente rezar.

Es por eso que en estos instantes se valora mucho más la revolución…
Tuvimos incluso a ciertos payasos, que ni de eso nos libramos en
ciclón con todo el obsceno y ridículo circo mediocre que se formó en
virtud de un cantante de rock que querían convertir los gusanejos del
patio en presos de conciencia. ¡Válgame Dios! Juntos estaban en un
juicio común un rockero que violaba las reglas de convivencia y fue
multado por grosero y escandaloso. La prensa acreditada que en lugar
de filmar acontecimientos naturales y humanos únicos, se puso hacer
crecer la fatuidad casi risible en medio de Gustav. Pero ellos son así
y no van a cambiar y que sigan gastando papel y dinero en las
tonterías más incomprensibles e inoperantes para dañar a la
revolución, que ella sola se encarga de defenderse.

Pensamientos a la orilla del mar

El domingo en la mañana no había fluido eléctrico y como todos mis
vecinos me fui a la orilla del mar. Las olas eran enormes, pero sin
desbordase y el aire despedía ese olor a algas y salitre que emana de
la paz después de la tempestad. Logré encontrar una roca vacía y traté
de meditar que era realmente lo que me llenaba de una melancolía
indescriptible…

Mi primer pensamiento fue para las islas del Caribe. Estamos
condenadas de cierta forma a sufrir el embate de los huracanes
tropicales. Digamos que es el precio por vivir en una zona tan linda e
iluminada del planeta. Pero no estamos condenadas a sufrir año por año
la malicia de estos monstruos fortalecidos por el irracional sistema
capitalista. Las emanaciones de contaminantes a la Troposfera provocan
el calentamiento casi ilimitado de las aguas. Por eso los ciclones se
llenan de esta fortaleza descomunal., por la misma causa que se
deshielan los hermosos glaciares y las lindas osas polares no pueden
darle de comer a sus crías, por eso se nos enferma la piel, y por eso
se destruyen las flores, y todo por producir más zapatos, y autos, y
perfumes que tan sólo usaran un 10% de la humanidad. Recientemente,
como si fuera un error de cálculo el Banco Mundial “descubrió” que hay
de 400 millones de pobres más de los calculados. El mundo se convierte
en estadística y la naturaleza no va a perdonarnos.

Al menos para empezar Cuba y las islas del Caribe deberían hacer una
demanda millonaria a los centros de poder exigiendo indemnización por
estas pérdidas.

Ya levantaremos las casas, las escuelas, las iglesias y las torres de
electricidad de nuestros compatriotas, pero ¿en el próximo agosto?
Ellos asesinan la naturaleza y nosotros, además de respirar peor y
morirnos de hambre, debemos padecer los estragos de su derroche.

El mundo no está funcionando y frente a eso sólo la sociedad
socialista tiene alternativas.

Luego mis pensamientos se llenaron de orgullo al formar parte de una
revolución que con sus más y con sus muchos menos lograba coordinarse
y sincronizar fuerzas y cariño para combatir esos desmanes. Me
enorgullecí de saber que existe al Dr. Rubiera y su manera ejemplar de
enfocar la física; de las compañeras Olga Lidia y Ana Isa, secretarias
del PCC en las provincias que demostraron su capacidad y liderazgo en
momentos tan difíciles. Miré después a mi hijo correr feliz con sus
amigos esperando el comienzo del curso lectivo y sorteando las rocas
de la costa.

Pero la melancolía me perseguía. Descubrí entonces al ver las hojas
verdes de los cocoteros lanzadas al mar, que definitivamente en esta
epopeya me había faltado una voz, una imagen verde y larguísima, una
gorra y un andar sigiloso y emprendedor. Es la primera vez que Fidel
no está al frente de esta batalla y por más que quiera evitarlo.
siento esa ausencia con un vacío inexplicablemente profundo y
doloroso. Sus reflexiones sobre el huracán saldaron un poco aquella
rara tristeza.

Pero más la saldó al comprender como un flechazo de luz, que él estaba
en la pericia de Rubiera, en el verde olivo de los trajes de las
compañeras presidentes del Consejo de Defensa de Pinar del Río y la
Isla de la Juventud… y estaba en las inexplicables voces de optimismo
de mis compatriotas que habían perdido todo lo material que tenían por
las inclemencias del tiempo y el lujo de los ricos y gritaban: “Viva
Fidel” en medio de calles destruidas y casas desechas Ellos sabían que
lo más importante que tenemos, es esta fuerza de vida y compromiso que
nos ayudara Fidel a levantar y que es imposible de vencer ni con
prepotencia, ni maldad, ni enemigos…

Y es ésa, a la que nuestros enemigos múltiples, incluyendo los
hambrientos ciclones, y bombas nucleares tendrán que aprender a
respetar. Y ahí esta entonces la fuerza verde de Fidel.

¡Revolución o Muerte!

Tags:
About Author: asbaeza